senderos de extremadura
EL CONVENTUAL DE SAN BENITO
ALCÁNTARA

Fotos: Fundación de San Benito de Alcántara


         Alcántara es una villa muy conocida por contar con uno de los puentes más famosos que nos legó el imperio romano. Salvando la gran hendidura que ha ido excavando el río Tajo a su paso por la extensa penillanura de Cáceres, este puente se ha encargado de unir durante siglos dos orillas de gran importancia porque sirven para conectar España y Portugal en pocos kilómetros. Pero Alcántara no sólo acoge este singular monumento, sino que guarda en su casco urbano otros tesoros cargados de riqueza histórica y artística. Entre estos notables edificios figura el conventual de San Benito, los restos de sus murallas, palacios, la iglesia de Santa María de Almocóvar, la iglesia de San Pedro de Alcántara y la ermita de nuestra Señora de los Hitos.

El viajero, con esta atractiva oferta monumental, tiene excusas suficientes como para acercarse hasta Alcántara y disfrutar con su visita. En esta ocasión nos ocupamos del Conventual de San Benito, monumento visitable de forma gratuita, acompañado por un guía especializado que nos va desgranando los rincones de este emblemático lugar.

El magnífico edificio, de bella factura y regular conservación, se gesta de forma definitiva en el siglo XVI, fecha en la que consta dirigieron las obras distintos maestros como Pedro de Ibarra. Desde entonces el edificio ha vivido épocas esplendorosas seguidas de otras más oscuras como la vivida a partir del siglo XIX, en cuyo período este lugar entró en fuerte decadencia originándose numerosos desperfectos y expolios. En fechas recientes se ha realizado una sobresaliente recuperación gracias a la labor desarrollada por la empresa Hidroeléctrica Española, siendo destinado el edificio en estos momentos a albergar la FUNDACION SAN BENITO DE ALCANTARA.

Para el visitante, lo primero que le llamará la atención será el exterior de la iglesia construida a base de sillares de cantería que en uno de sus lados se muestra como obra inconclusa, ya que el proyecto inicial se vio seriamente recortado. Junto al exterior del templo destaca el llamativo conjunto de galerías exteriores formados por tres pisos en los que dos primeros están conformados por arcos de medio punto escoltados en sus extremos por dos grandes cubos con escudos. Una vez recorridos y contemplados los exteriores del conjunto conventual, hay que atravesar la puerta que nos llevará hasta el hermoso claustro de dos plantas.

Desde allí es visita obligada el interior de la iglesia que, en estos momentos, se configura como gran espacio vacío donde se aprecia la extraordinaria altura del edificio. Al alzar la mirada hacia las bóvedas de crucería nos envolverá una indudable sensación de vértigo por la grandiosidad del edificio. En su interior se conservan las capillas laterales donde se encuentran citas de enterramientos de nobles pertenecientes a la Orden de Alcántara y otros detalles artísticos. Como espacio singular destaca la sacristía de llamativa bóveda y acceso directo a una magnífica escalera de caracol. El recorrido prosigue por el claustro donde hay detalles artísticos de interés como el altar de la Resurrección y distintas dependencias como el refectorio, en el que destaca su austeridad y la moderna bóveda. Otras estancias de interés son la capilla del Comendador, o el antiguo espacio ocupado por las celdas y que hoy es un patio abierto de hermosas vistas.

La visita a este lugar está plagada de grandes sensaciones para el viajero, quién se verá obligado a embriagarse con este emblemático edificio de la Orden de Alcántara.




© Senderos de Extremadura, 1999.
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