senderos de extremadura
NTRA. SRA. SANTA MARIA DE LOS REMEDIOS



Santuario de los Remedios.

Fregenal de la Sierra


Texto: Ayuntamiento de Fregenal de la Sierra

Fotografías: Gasán. Manuel Verdejo


[Establecimientos de Fregenal de la Sierra en ALEX]

DATOS SOBRE EL SANTUARIO DE NTRA. SRA. SANTA MARÍA DE LOS REMEDIOS

El Santuario de Ntra. Sra. de los Remedios de Fregenal de la Sierra, se encuentra enclavado a seis kilómetros de esta ciudad en el cerro de "El Rodeo", para acceder a él nos desviaremos en la carretera de Badajoz hacia un camino que conduce expresamente al mismo.

 

El edificio tal y como hoy contemplamos, es fruto de numerosas y sucesivas ampliaciones y reformas, en un principio fue una más de las numerosas ermitas con que contó Fregenal, pero los hechos acaecidos en el año 1.506, que favorecieron una devoción cada vez más creciente hacia la imagen, hicieron que el edificio que alberga la Virgen fuera la única construcción de este pitpo que se haya mantenido en activo hasta nuestros días, no sólo conservado sino profusamente enriquecido.

De hecho, los primeros documentos del Libro de los Milagros, hablan de una ermita que fue mandada construir con anterioridad por el Obispo de Badajoz, Rvdmo. Sr. don Juan de Fonseca, y que fue bendecida el 15 de septiembre de 1.501 por el Obispo de Badajoz, en ese momento don Alonso Manrique.

 

En ese mismo libro se habla de como los habitantes de Fregenal se dirigen hasta ese lugar para implorar la intercesión de la Virgen en una fuerte sequía que amenazaba la población. Aunque se hace referencia a la iglesia y a que la imagen fue colocada tras la procesión en un altar, no se tienen detalles de la descripción de la edificación en ese momento. Si se conserva, bajo el camarín de la Virgen, una capilla que para algunos pudo ser la primitiva o al menos la previa al comienzo de la construcción actual.

La edificación que ahora contemplamos data en sus comienzos de 1.619, es en esa fecha cuando se explica de esta forma la ampliación "Yt., por quanto esta hermita es de mucha devoción que concurre a ella mucha gente, principalmente el día de su advocación y otras fiestas de Nuestra Señora, y tanta que para oyr missa y sermón no caven en la yglesia, y oyendo desde afuera en tiempo de ybierno está la gente con descomodidad y poca devoción, a cuia caussa combiene que en la puerta principal, fronntero del altar mayor, se haga un portal grande cubierto su señoría dijo que mandaba y mandó se haga dicho portal, según pareciere y lo trazare el cura de Santa María y mayordomo de lla dicha hermita, el cual lo ponga en execución con toda la brevedad".

Parece que esta medida se queda corta y en el año 1.620-1.622 el proyecto se amplía para hacer "una capilla grande, capaz, donde se diga la misa sin que sea necessario decirla fuera". Será una obra costosa que pese a las numerosas limosnas de los devotos requerirá la venta de numerosas alhajas de la Virgen (algunas compradas por los jesuitas para la iglesia): "Yten, mandó su señoría que para ayuda a la fábrica de la capilla que manda labrar se vendan hasta diez lámparas de las que tiene la ermita y los vestidos de que no se sirve la ymagen...y no bastando se vendan las joyas de que no tiene necessidad y los censos".

En 1.627 hay constancia del autor de la "traça y planta de la obra" de la ermita: el maestro Montiel, al que se le abona el importe de aquella. Se trata seguramente de Bartolomé Montiel que en 1.602 comienza a levantar la capilla mayor de Santa María en la misma población de Fregenal.

Dos años después la obra cuenta con el aporte económico del donativo de la parroquia de Santa Ana, por valor de 9.000 reales en los que se incluyen los 1.000 en que se valoran las portadas de cantería de la ermita, que regalan los albañiles del ese barrio.

En el año 1.635 se da un aviso de la necesidad de acelerar el ritmo de las obras, y así en el año 1.637-39 -estas quedan prácticamente concluidas haciéndose las gestiones necesarias para dotarla del correspondiente retablo.
Aditamento posterior del año 1.675 es el coro y asimismo el camarín del año 1.750. Todo el conjunto es terminado en 1.785.

El conjunto de la obra presenta en su exterior una fisonomía donde se combinan la cal, el ladrillo rojo y la piedra de granito, presentando una buena armonía de materiales y distribución de elementos arquitectónicos entre los que destacan las dos cúpulas ochavadas que cubren el presbiterio y camarín de la imagen.

Al interior de la nave principal se accede por dos puertas anmarcadas por jambas y dinteles de granito, una situada a los pies y otra en el muro de la Epístola. Esta nave tiene unas proporciones aproximadas de 30 metros de longitud por unos nueve de anchra. Existe un claro predominio del macizo sobre el vano, abriéndose únicamente las puertas, dos pequeñas ventanas superiores y las de la linterna de la media naranja del presbiterio. Los muros encalados, carecen de más decoración que unas molduras doradas colocadas posteriormente a la obra originasl en 1.882 y sobre las pilastras adosadas a los mismos, cabalga una bóveda de arista que se prolonga a lo largo de la nave desde sus pies hasta el arco toral que la separa del presbiterio. Sobre éste, como hemos dicho se eleva sobre pechinas una bóveda de media naranja coronada por un cupulín que ilumina el altar. A lo largo de la nave se disponen cuatro altares, uno de ellos dedicado a San Isidro, de escaso valor en cuanto al retablo e imagen y otros tres de mampostería con un par de columnas y entablamento, ocupados por lienzos firmados por Francisco Pérez de Acoca en el año 1.670 y de unas medidas de 3 por 2,5 metros aproximadamente. En ellos se representan La Adoración de los Santos Reyes, San José con la Virgen y el Niño y por último San Joaquín, Santa Ana y la Virgen Niña.

 

El Presbiterio muestra otro cuadro sin firma, que representa a la Virgen María y a San Juan como escribiente, de medidas menores que el resto, 1.50 por 2 metros aproximadamente. Podemos observar asimismo el retablo mayor de cánones marcadamente barrocos. No es éste el original de la iglesia, la traza y el dibujo del primitivo se encargaría al pintor Domingo de Urbín y desde 1.640 hasta 1.652 se documentan los gastos de la obra. En 1.642-44 se rehace de nuevo esa planta y en 1.646 se le abonan entre otros gastos: "Primeramente se descarga de quatro mil y qquatrocientos reales en que se concertó el retablo de Nuestra Señora de los Remedios, reformándolo de lo que se hiço nuevamente, añadiéndolo de madera y volviéndolo de su principio a hacerlo nuevo, dorallo y quadros, según consstó por escritura de obligación de Domingo de Urbí, pintor, y carta de pago que exhibio".

     La obra acaba finalmente en 1.649-1.652, cuando el artista recibe 3.000 reales por el tabernáculo y dorado del mismo. De esa misma fecha se datan otras obras menores para el templo, como cruces y lámparas de plata.

    El retablo actual procede del aprovechamiento de otros procedentes de otros de otros edificios, y guarda una estilística claramente barroca, con decoración y motivos en los que se alterna el dorado con zonas policromadas.   

 A la Hospedería del santuario se accede por una pequeña puerta situada en el muro del Evangelio, ésta se construye con la finalidad de albergar los sacerdotes y dar mayor categoría al edificio, contiene cuadros de los Hijos Ilustres de la Villa, de otros Santos tenidos por naturales de Fregenal aunque no hay constancia de ello y otros situados allí por alguna atención. Por su autoría destacan las dos obras de Eugenio Hermoso: un autorretrato y el retrato de d. Felix Soto Mancera. Además pueden observarse unas serie de pequeños exvotos y milagros obrados por intercesión de la Virgen, de poco valor artísticos pero gran valor sentimental y documental en cuanto a la devoción a la Virgen. Por esta estancia puede accederse a las sacristías situadas en la planta superior a la altura del camarín, donde se recoge el documento de la Bula Papal de concesión de la Coronación Canónica, un lienzo de cierto valor que representa la Virgen y el Niño y durante las fiestas una urna con Cristo Crucificado, realizado en marfil.

    El ascenso al camarín de la imagen se realiza por una escalera de enorme amplitud, a la que se accede por una pequeña puerta abierta en el muro de la epístola u otra más amplia que se comunica directamente a uno de los dos flancos de soportales. Este acceso, cubierto por una bóveda de medio cañón, acaba en un descanso donde se sitúa la puerta de acceso al espacio donde se venera la imagen.

    La planta de éste es de cruz griega y en su centro se sitúa el trono de la Virgen, a cuyo alrededor es posible circular. Los muros están profusamente decorados con estucados que reproducen formas vegetales y columnas de fustes lisos y marmóreos, en las paredes se representan en doce hornacinas momentos de la vida de la Virgen. Estos altorrelieves se hallan realizados en barro cocido y policromados. Siguiendo un recorrido vertical, un gran moldurón da paso a cuatro pechinas que sustentan una bóveda de media naranja que es contrarrestada en sus empujes a su vez, por otras cuatro mitades de medias naranjas. Todo este conjunto es coronado por una linterna y siguiendo los cánones de las zonas inferiores se halla abundantemente decorado y policromado con una rica variedad de colorido, incluyendo cuatro grandes ángeles que portan arañas de cristal y contribuyen aún más a recargar la estancia.

    

El trono donde se halla la imagen, se halla la imagen, se halla compuesto por una base inferior sobre la que se apoya la peana de la Virgen y se sutentan cuatro columnas arqueadas. Éstas alojan otros tantos ángeles que portan una gran corona sobre la imagen. Todo el conjunto se halla realizado en madera y se encuentra dorada. Una inscripción interior data la obra de José Escribano y José Domínguez, que comenzaron su construcción el 28 de enero de 1.860. Existe otra que habla de su dorado en el año 1.884.

    La imagen de la Virgen es de talla completa y guarda rasgos góticos. La figura reproduce una mujer vestida con camisa azul y falda verde con decoración de flores, se halla en posición de caminar, adelantando una de las piernas. El niño que lleva al brazo no es el original de la imagen, y se conoce con el nombre de "Luquitas" según una tradición por la que un torero llamado así lo regaló a la Virgen como acción de gracias.

    

 A partir de un determinado momento la Virgen, por imperativo de modas, es vestida, aglutinando con el paso de los años un valiosísimo ajuar. De éste destacan las coronas de oro y piedras preciosas realizadas por suscripción popular, con que fueron canónicamente coronadas las dos imágenes en 1.906, los cuatro mantos "grandes" borados en oro, pedrería y marfil y los "mantos chicos" realizados con ricas telas.
     La imagen fue nombrada además Capitán General de los Ejércitos en el año 1.956 por el Jefe del Estado con motivo del 50 Aniversario de su Coronación y luce por tanto el fajín y bastón militar.
     El organigrama de funcionamiento del Patronato de Ntra. Sra. es curiosamente de los raros casos donde se aglutinan el Cabildo Eclesiástico, representado por el Párroco, el Civil, con el Alcalde-Presidente del Ayuntamiento y un Mayordomo que hasta hace bien poco era elegido por el Pleno del Ayuntamiento y hoy, tras la actualización de estatutos se proclama por votación popular conjuntamente con el resto de miembros de comisiones.

 

 

 




© Senderos de Extremadura, 1999.
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