senderos de extremadura
MESA DEL RAMO. Sept.1999


Las Fiestas del Ramo.

Casar de Cáceres


Gregorio Tovar Barrantes.


AYUNTAMIENTO DE CASAR DE CÁCERESEl problema que tiene planteado mi pueblo y sus gentes es que no nos atrevemos a explicar con seguridad a qué se debe el nombre de la fiesta, por qué la palabra "ramo" se introduce en la expresión, qué origen o causa justifica tal palabra en una fiesta de tanta raíz.
Una primera constatación nos señala que "El Ramo" tiene un elevado componente religioso, que la fiesta se adjunta y se construye con la secular costumbre de celebrar la alegría de la cosecha agropecuaria. No obstante este primer apunte de explicación no tiene fundamentos indiscutibles; tanto en Casar de Cáceres como en los pueblos de los Llanos de Cñaceres, el rendimiento agropecuario está ya definido por el mes de julio, como mucho. Por esta razón se puede entender que en la inmensa mayoría de los pueblos cacereños las fiestas se presentan alrededor de los primeros días del mes de agosto. La proximidad de la celebración religiosa del día de la Ascensión, hace que no sea forzada la fiesta de Nuestra Señora de Agosto en plena mitad del mes en que se han recogido prácticamente todas las cosechas. Si bien Casar de Cáceres también tiene su fiesta de altura el 15 de agosto, no es hasta el primer domingo de septiembre que se constituye la fiesta primordial y ancestral. Evidentemente, El Ramo no sabe escaparse de su componente religioso.

 

RAMO 1999Entre otras cosas, las Fiestas del Ramo requieren y exigen la organización de la Mesa de Ramo de Ánimas, mesa de ofrendas compuestas fundamentalmente por donativos de vecinos y familiares a la familia que tiene la responsabilidad de la mayordomía de la Cofradía de Ánimas. Una de las características tradicionales de la Mesa es rodearla con las cuatro bancas de ánimas, de madera tallada, donde solían sentarse las autoridades, familiares o cofrades; también es requerible que la mesa esté rodeada de cuatro grandes ramas de encinas, que en la víspera de habían cortado y clavado en el suelo simulando una acertada estética rústica. A mí no me parece muy plausible que el nombre de la fiesta provenga por contagio semántico de los "ramos" de encina que adornan las cuatro esquinas de la Mesa de Ofrendas; en Casar de Cáceres, a nadie del pueblo se le ocurre señalar por tal nombre a la cosa; a la gran rama de encina (y cuanto más grande, mejor) se dice "pernado" en boca de algún purista del lenguaje. ¿Cómo se va a llamar ramo a una cosa que se llama pernao?. Otra explicación apunta a considerar que el nombre de la fiesta reminiscencia celta, recogida simbólica del árbol y su fruta como resumen de todo tipo de cosecha; pero dada las condiciones climatológicas de la zona, no parece consecuente admitir que la Fiesta del Ramo sea aquella destinada a la celebración de frutos de árboles de estos lugares; pues, el fruto de los árboles de las escasas huertas su fruto ya se ha recogido y los frutos de las abundantes encinas aún están por significar. No parecería tampoco acertado explicar la expresión como permanente recuerdo ancestral a los árboles y sus frutos.

 

CASAR DE CÁCERES     Lo único documentado y certero que disponemos es que las Fiestas del Ramo culminan un año de rito religioso, de compromiso de creyentes representados por la Cofradía de la Ánimas. El Mayordomo de la Cofradía organiza una mesa de ofrendas, compuesta por las viandas más exquisitas procedentes de la buena fama de tal cocinera de prestigio. Así mismo, se han guardado con mimo para la ocasión las mejores sandías de invierno, los melones más hermosos, quesos, jamones, dulces, tartas, y diversos guisos bien pertrechados de cuidadosas y esmeradas decoraciones. Así la familia que participa adquiriendo un plato en subasta de la Mesa asegura que para ese mediodía o para esa noche, no tiene por qué preocuparse en cocinar. También se muestran los mejores quesos, gallos de campo, todo un repertorio variado por el que disfruta viendo, pujando y después degustando.

    El resto de la fiesta no es otra cosa que seguir los rituales antropológicos que incitan a la cohesión social: se procuran vestir con las mejores galas, abundar los bolsillos con monedas, distinguirse como adultos generosos, comprar turrón o almendras garrapiñadas, bailar y participar dela fiesta de los toros.

    No podemos los casareños atribuirnos ninguna particularidad expresa y distintiva de nuestra fiesta en referencia a la música, al baile o a cualquier otra actividad lúdica. Suponemos que a lo largo de los años, la población ha ido adaptando las nuevas costumbres para añadir diversidad a lo rutinario de la festividad.

     La infancia se alegra con las máquinas de ferias, las golosinas de ferias y las experiencias de ferias, experiencias que son vividas poco más de una vez por año.

     La importancia y peculiaridad anual no es otra que es el elemento que verdaderamente da sentido y justificación de la fiesta: la Mesa del Ramo. Y todavía nos queda sin aclarar si la fiesta recibe el nombre de la mesa de exposiciones y pujas o es en nombre de la fiesta quien presta el vocablo a tan tradicional subasta. Nosotros creemos que sólo hay una forma de saberlo, que consiste en acercarse el día de la ocasión (recuerde, primer domingo de septiembre) e indagar entre el vecindario para seguir recopilando dudas, que es lo que hacemos los casareños años tras años sin haber resuelto aún el misterio,... pero nos va bien.




© Senderos de Extremadura, 1999.
Queda prohibida la reproducción de la información gráfica y escrita sin autorización del editor

Volver al índice
[Volver al sumario] [Volver al índice general]