senderos de extremadura
muro de la alcazaba La Alcazaba Árabe

Mérida

Texto: Rafael Santana (Emprendedor de Turismo)

Fotos: Foto-Patón

Colaboran: Areas de Industria, Turismo y Cultura. Excmo. Ayuntamiento de Mérida

Documentación Bibliográfica: Consorcio Ciudad Monumental


[Establecimientos de Mérida en ALEX]
    Centro Cultural, sede de congresos y exposiciones. Auditorio, que alberga también el museo de Geología y la colección comarcal de la Prehistoria.

    La portentosa majestuosidad de la muralla de la Alcazaba Maridí sobre el río Guadiana, sustentada a su vez, sobre el dique de contención romano lamiendo sus aguas y, rematando el conjunto, el convento de la Orden de Santiago, nos introduven en una ciudad de ensueño, con ganas de despertar en los albores del tercer milenio. Ciudad encantada por el paso de la historia, añeja en sus recuerdos, joven en el espíritu de sus aspiraciones.

    Corría el año 835 de la era cristiana (mes de Rabit II del 220 según reza en la inscripción de mármol instalada sobre la puerta de acceso) cuando se terminó de construir esta edificación, a todas luces, bastión defensivo en un sitio estratégico como era el paso sobre el puente romano construido sobre el Guadiana (S.I. a. C.), para sofocar las continuas rebeliones internas de una población heterogénea compuesta por mozárabes, berebéres y muladíes fundamentalmente. El perímetro es casi cuadrado, de unos 550 metros. Los muros de unos 2,70 metros de grueso y 10 metros de altura están fabricados en su mayoría con sillares reaprovechados de obras romanas y visigodas anteriores en granito y rellenando la estructura, tierra, piedras y argamasa. Adosados al muro se distribuyen unas veinticinco torres de base cuadrangular que además sirven de contrafuertes.

  vista de la alcazaba desde el río guadiana vista desde el exterior

    El acceso principal hacia el recinto estaba flanqueado por dos torres, rematadas supuestamente por arcos de herradura, que servían como primer espacio defensivo ya que obligaban a desfilar por allí a todos los que quisieran entrar en la ciudad a la que daba acceso gracias a una segunda puerta que todavía hoy se puede contemplar.

    Ya en el interior no se conserva ninguna obra musulmana importante, exceptuando el "Aljibe", que en caso de asedio proveía el suministro de agua a la guarnición y que se surtía de filtraciones del terreno. Destacan especialmente la doble escalera que baja hasta el depósito de agua y las pilastras traídas de algún edificio visigodo con una decoración que nos evoca tiempos otrora gloriosos.

arco    Otros espcios han desaparecido, como fueran el alcazar residencial del Walí, máximo representante del califato de Córdoba. Las dependencias de la tropa, graneros, almacenes, herrerías. También una mezquita destinada a la oración y probablemente unos baños, puesto que el agua formaba parte esencial de la cultura andalusí.

    En el ángulo norte hemos de destacar el Conventual Santiaguista que los caballeros de la Orden de Santiago habilitaron tras la reconquista de la ciudad. Hacia el siglo XVI se construyó una iglesia con claustro porticado y con doble galería de arcos de medio punto sustentados por columnas; restaurado hoy todo el conjunto como Sede de la Presidencia de la Junta de Extremadura aportando un realce singular a la monumentalidad de la Alcazaba.

    Por último, resaltar distintos restos diseminados por todo el recinto como son algunos tramos bien conservados de calzadas romanas de distintas épocas, construcciones domésticas extramuros y una en el interior con jardín o peristilo. Mas reciente son un cenador junto al Aljibe y un pórtico neogótico del siglo XIX que aprovecha columnas visigodas.

    En la actualidad se sigue trabajando en la recuperación de nuevos hallazgos y en la restauración del Aljibe y algunos tramos de la muralla y del dique romano.

    Sin agotar en absoluto la magnificencia de todos los monumentos que se conservan en la ciudad y proyectándonos en el tiempo, quiero hacer especial mención al Centro Cultural "Alcazaba", sede de congresos y exposiciones, auditorio, que alberga también el museo de Geología y la colección comarcal de Prehistoria.     Si nos situamos en su sala de exposición por la Paz, podemos sentir como este monumento moderno queda imbricado con la Alcazaba Árabe, pues divisamos superponiéndose en el horizonte, Sierra de Torremejía, alcazaba y Centro Cultural.

    Perfil abierto hacia el futuro, viejo y adivinado nuevamente desde una perspectiva integradora, de común unión de los intereses enfrentados en el tiempo, como grito austero reclamando la dignidad perdida de la especie humana. Semblanza de pareceres ahogados en el corazón de los emeritenses y en el olvido de la memoria de la ciudad de Mérida.

  conventual santiaguista interior de la alcazaba


© Senderos de Extremadura, 2000.
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