senderos de extremadura
panorámica de pinofranqueado Las Hurdes
un paisaje de pizarra

(Texto y fotografías: ADIC - HURDES)


[Establecimientos de Pinofranqueado en ALEX]

  Las Hurdes se definen por sí solas como un lugar de sensaciones que difícilmente se pueden explicar con palabras, y que sólo se pueden descubrir acercándose a ellas. Llegar a las Hurdes significa un reencuentro con lo tradicional, una tradición que se mantiene viva con el paso de los siglos y que constituye una imagen que identifica sus pueblos y a sus gentes. Sin duda alguna, al visión de Las Hurdes se centra en su arquitectura vernácula, fiel reflejo del devenir del pueblo hurdano, de su lucha constante por extraer de su tierra las escasas posibilidades que ésta ofrece, dándonos a entender que "conocer no es sólo mirar sino sentir que nos abandonamos hacia el pasado y tratamos de comprender así lo que aparece entre nuestros ojos de curiosos viajeros".

terrazas  Al oír mencionar el nombre de Las Hurdes nos viene a la cabeza esa imagen de pueblos pequeños llenos de casa de piedras y pizarra, y de un entorno paisajístico que ha sabido amoldar esos encantos que surgen arañados de la tierra, fruto de es esa "ciencia arquitectónica" que sólo mantiene el saber popular.

  Hablar de arquitectura de Las Hurdes supone entender y descubrir lo que de peculiar y autóctono tiene el fenómeno constructivo hurdano, diferenciando la arquitectura vernácula (aquella que reclama ancestrales raíces culturales), de la que es fruto de la invasión cultural de otras zonas. Este argumento nos permite analizar las tipologías constructivas hurdanas y sus dimensiones dentro del ámbito rural en donde se desenvuelve.

  Los asentamientos hurdanos presentan unas características peculiares derivadas de su ubicación sobre un complejo y fragmentado relieve, en donde las técnicas y formas empleadas suponen una perfecta adaptación de "lo urbano al medio".La topografía y el régimen fluvial son dos elementos muy importantes dentro del proceso de desarrollo urbanístico en Las Hurdes, dando a entender que los pueblos surgieron como consecuencia de una unión natural entre hombre y naturaleza. Pero no debemos olvidar que la casa típica hurdana evoluciona atendiendo a razones ahora de tipo sociológico y cultural, y no paisajístico.

  La casa hurdana, en sus orígenes, no fue concebida como lugar de esparcimiento y disfrute como lo entendemos hoy en día, sino que fue considerada como un "objeto" de utilidad práctica: comer, dormir y guardar el ganado. Pero, ¿cómo es la casa típica hurdana?

detalle exterior vivienda  El terreno abrupto e irregular ha establecido un modelo de casa hurdana pequeña y sencilla de formas, en donde la simplicidad de sus materiales, piedra y pizarra, dan vida a la simple austeridad. Piedra sobre piedra se levantan muros, sin argamasa ninguna, sustentados por el propio peso de las mismas. De planta cuadrada (que parecen hechas con tiralíneas) o redonda (que parece dar movimiento), la casa hurdana responde al exterior con una construcción de una planta, recubierta con lanchas de pizarra montadas una sobre otras, sujetas por grandes maderos de castaños. En el interior, se organizan varias instancias diferenciadas: una, doméstica, compuesta por alcobas y la cocina (de lanchas); y otra, para los animales.

vivenda de pinofranqueado  Tanto interior como exterior, las formas buscan un porqué, relación y utilidad. La escasa altura que tiene la casa hurdana es consecuencia de la hostilidad del terreno que no permite otra cosa, hecho que provoca que muchas veces los pueblos se confundan con el paisaje. La típica casa hurdana presenta escasos huecos al exterior, y los que están, lo hacen de manera aleatoria, y solamente se van teniendo conceptos de apertura cuando la casa va evolucionando hacia nuevas alturas, y desaparece de las viviendas más simples la única puerta de entrada tanto para animales como para personas, puerta de escasa altura, dato esencialmente peculiar.

  Los tejados están hechos con lanchas de pizarra, traídas de los lancheros a lomos de las caballerías, y que superpuestas unas sobre otras, conforman el entramado escamoso de la cubierta. El peso de todas ellas lo soporta un gran "carguero" de madera de castaño que la función de viga. Cabe señalar un dato que pasa desapercibido a los ojos del viajero, y es que la vivienda típica hurdana carece de chimenea, en donde el humo de la cocina se filtra entre la pizarra cumpliendo una función fundamental: servir de elemento secante en el interior.

  Aparecen los balcones, elementos a la vez decorativos y utilitarios, como consecuencia de una reestructuración interna de la casa, sirviendo alguno de ellos como improvisados sequeros de productos de la huerta. El elemento común a todos ellos es que están colocados sobre lajas de pizarra colocadas ellas de canto, ofreciendo así una mayor sujeción y resistencia. El enrejado, es un elemento que se incorpora en épocas recientes, siendo muy similar en todos ellos. Los muros exteriores son lisos, interrumpidos por ocasionales "poyos", que si en un principio servían para sujetar la carga de leña y otras posesiones, ahora es un lugar para el descanso y disfrute de la tranquilidad de la calle, como así ocurre en los "seranos" del verano, reuniones nocturnas en donde los vecinos charlan y comentan sus cosas.

  Estudiada la casa hurdana por fuera, su interior también nos depara características muy peculiares. Como se ha dicho anteriormente, la típica casa hurdana dispone de estancias tanto para animales como para personas. Los animales se ubican en la parte de abajo, en un lugar inferior incluso de la línea de la calle, y las habitaciones para su uso doméstico están en la parte superior (muy escasas), separadas por una escalera en pendiente, generalmente de madera o de lanchas.Posteriormente, el corral será una construcción externa, aledaña a los perfiles de la casa.

vista aérea de pinofranqueado
vivienda de pinofranqueado

  La arquitectura hurdana tiene sus propios modelos influenciados, como se ha dicho, por el medio físico en el que está inserto, de ahí que surja un tipo de vivienda bio-climática muy característica. Así lo demuestra las casas unidas unas con otras para aprovechar el terreno; la presencia de callejones ciegos que no llevan a ninguna parte; la existencia de calles no como vías de acceso, sino como separación de viviendas (en algunas alquerías, puede existir una calle principal que la vertebra, saliendo de ella distintas direcciones a casas), etc.

calleja de pinofranqueado   Muchas interpretaciones se pueden formular en torno al tipo de construcciones hurdanas, sobre todo las referidas a las viviendas de tipo redondo, que aventuran la posibilidad de un origen "preindogermánico", muy propias de nuestros pueblos y culturas pastoriles, como Las Hurdes, que muestran un modo de vivir característico, mostrando la precariedad de los materiales y la facilidad en la edificación.

  Aportados estos datos esenciales a los ojos del viajero podrán entender el porqué de un tipo de construcción; podrá comprobar detalles que pasan desapercibidos, pero sobre todo; comprenderán un modo de vida dentro de un contexto muy bien delimitado. Esto son Las Hurdes, y es aquí donde los hurdanos vivimos.

 

     Nucleos de interés

  No son muchos los núcleos que aún mantienen intactos los rasgos definitorios de la tradicional arquitectura hurdana, pero aquellos que lo conservan lo hacen con todo su esplendor y son dignos de admirar. Así pues, el recorrido recomendado para observar con detenimiento el paisaje urbanístico sería una visita guiada por las denominadas "Hurdes Altas".

  Comenzaríamos porPincha para ampliar la alquería de la Horcajada, originario asentamiento en torno a un arroyo y de casas de escasa altura, para seguir posteriormente, a poca distancia hacia la alquería de Aceitunilla, construida sobre las curvas de nivel en forma de abanico.

  Es muy característico encontrarnos aquí con viviendas curvas y de tejados con vuelo muy corto. Ya adentrados en el valle del río Malvellido, podemos encontrarnos con la esencia misma de Las Hurdes. Cerezal nos presenta una única calle principal de la que salen distintos ramales (excepcional en cuanto al modelo constructivo en forma de manzanas); Fragosa sigue las curvas de nivel en zig-zag, en donde las viviendas aprovechan el subsuelo para ubicar la cuadra para los animales, con cubiertas de una vertiente sobresaliendo sobre canes de madera; Martilandrán, con casas de módulo simple y una planta de tipo semicircular con tabicación horizontal en el interior; y El Gasco, que se eleva sobre fuertes pendientes y curvas de nivel en zig-zag, con viviendas de una o dos alturas aprovechando el subsuelo para la cuadra. Ventanas estrechas y pequeños balcones sobre lajas de pizarra. Es de destacar, la decoración sobre las puertas.

  Aunque sea aparte de este recorrido, merece la pena destacar la arquería de Ríomalo de Arriba, ya en el municipio de Ladrillar, que mantiene intacta su estructura urbanística de antaño. Alzado sobre las curvas de nivel en forma de abanico, en donde se pueden apreciar dos formas de construcción distintas: en la parte superior, viviendas de dos alturas, con doble puerta y muros curvos; y en la parte media y baja, las casas alcanzan alturas de dos plantas, con balcones sobre lajas de pizarra y tejados a una pendiente.

   Bibliografía recomendada

MARTÍN GUTIÉRREZ, Mª Luisa. La casa hurdana. Apuntes hurdanos nº 1 (nov. 1997), 8 p.

PIZARRO GÓMEZ, Francisco Javier. El paisaje arquitectónico- urbanístico de las Hurdes. Revista de Estudios Extremeños, t.XLIII, n.III (sept-dic. 1987), p.827-847.




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