Senderos de Extremadura
Mozos a caballo San Antón
La Encamisá
Fulgencio Parralejo Puerto
(Dtor. Universidad Popular Peleña)

[Establecimientos de Navalvillar de Pela en ALEX]
San Antón     Según una leyenda transmitida oralmente y recogida en verso por María P. Baviano Asensio (Leyenda sobre el origen de La "Encamisá", 1993), la fiesta conmemora una victoria de los peleños contra los moros, aunque otras hipótesis hablan de la "cristianización de una fiesta pagana que venían celebrando con anterioridad los habitantes de estas sierras, antes de la fundación del pueblo en su emplazamiento actual en 1418, sin olvidar que los árabes también recogen ritos mágicos de las festividades que les anteceden y les añaden elementos, especialmente en los referente al vestuario del jinete y cabalgadura: gorro paEscudo Navalvillar de Pelarecido al de combate beréber, sedas de pañuelos que semejan brillos metálicos de armaduras, mantas de campaña que con el tiempo son puro ornamento y atuendos del caballo. 

    Organizada por la Asociación "Cofradía de San Antón Abad" con la colaboración del Ayuntamiento, la fiesta más importante de Navalvillar de Pela es La Carrera de San Antón, también llamada La "Encamisá". Declarada de Interés Turístico Regional, se celebra la noche de San Fulgencio, el 16 de Enero, y en ella participa todo el que lo desea montando en caballos, mulos o burros o a pie y dando vivas, además de a San Fulgencio, a San Antón, San Antonino y Chiquirrinino (como se llama de forma popular a los días 17, 18 y 19 respectivamente en los que continúan los festejos). El vino pitarrero y los "biñuelos" del santo (dulces hechos con harina, azúcar, aceite, esencia de anís y canela, aguardiente y miel) son repartidos generosamente entre los participantes
Pincha para ampliarPincha para ampliar    A las ocho de la noche, los jinetes, montados en las caballerías, muchas de ellas engalanadas con la típica manta de madroños, se congregan en la plaza, esperando el repique de campanas y estruendo de cohetes que indicarán el comienzo de La Carrera. La gente que se ha reunido a lo largo del recorrido, un circuito por las calles más antiguas del pueblo, enciende hogueras. Del Ayuntamiento salen las autoridades y la Cofradía, junto con el abanderado y el tamborilero (un niño que, desde el día 6 de enero, al amanecer y por la tarde, recorre las mismas calles por las que pasa La Carrera; por la tarde va acompañado de chiquillos que hacen sonar cencerros, campanillos y zumbas y que al final reciben el "biñuelo" del santo). Cuando la bandera completa tres vueltas al recorrido, termina La Carrera, con el obsequio de un puro para el jinete y un "biñuelo" para el caballo.
    La fiesta cuenta con el entusiasmo y fervor de todo el pueblo y con una gran afluencia Pincha para ampliarde forasteros que visitan esa noche la localidad. Puede decirse que es un paradigma de fiesta popular y completa por la alegría y la participación, por la hospitalidad para con los forasteros, por la música, por el colorido. Es una explosión de magia que dura dos horas y media aproximadamente, una carrera de caballos nocturna por un circuito urbano en la que no hay premios: el objetivo es pasarlo bien. Por otra parte las casas están abiertas para todos y se obsequia con "biñuelos" y vino de pitarra, hay hogueras enormes en las esquinas, cohetes, una banda de música entre los caballos amenizando los bailes de la "infantería": es la efervescencia de las fiestas de verdad, llena del colorido de las mantas guapas que llevan los caballos, del contraste de las camisas blancas con las fajas rojas y los pañuelos y típicos gorros de varios colores… Pincha para ampliarUnos corren a caballo, otros van en la "infantería"; unos bailan, otros atizan las hogueras; unos ofrecen vino, otros se desgañitan dando los "vivas" de rigor… mientras avanzan, mezclados con todos, el tambor y la bandera de la Cofradía. Nadie es ajeno a la autenticidad de una fiesta única, de origen incierto que invita a emparentarla con otras encamisás y a crear leyendas a su alrededor por ser una explosión deslumbrante de los sentidos y emociones del regocijo popular.

     Según la leyenda transmitida oralmente y recogida en verso por María P. Baviano Asensio (Leyenda sobre el origen de La "Encamisá", 1993), la fiesta conmemora una victoria de los peleños contra los moros, aunque otras hipótesis hablan de la "cristianización de una fiesta pagana que venían celebrando con anterioridad los habitantes de estas tierras, antes de la fundación procesiónpincha para ampliardel pueblo en su emplazamiento actual en 1418, sin olvidar que los árabes también recogen ritos mágicos de las festividades que les anteceden y les añaden elementos, especialmente en lo referente al vestuario del jinete y cabalgadura: gorro parecido al de combate beréber, sedas de pañuelos que semejan brillos metálicos de armaduras, mantas de campaña que con el tiempo son puro ornamento y atuendos del caballo. Según estos datos, la fiesta celebra la conquista musulmana de estos territorios: los jinetes a galope invaden el pueblo y con antorchas (hasta no hace mucho jinetes portaban hachas de gamones encendidas) incendian las casas y pajares produciendo hogueras al tiempo que lanzan gritos guerreros." (Federico Parralejo). "Encamisá", por otra parte, es un término que evoca en otras zonas de España prácticas guerrero-militares.
Ermita de San Antón
    La antigua iglesia parroquial de Santa Catalina de Alejandría, derruida en parte al haberse demolido recientemente la nave principal a cauPincha para ampliarsa de la grave ruina que la amenazaba, se convertirá en un futuro próximo en Ermita de San Antón y albergará la imagen del Santo. El edifico es obra del Siglo XVIII con numerosas transformaciones de épocas más tardías. La cabecera es de planta cuadrangular, ejecutada en mampostería, con estribos angulares y un pequeño edículo adosado sobre el testero.

    El cuerpo exterior de la cúpula que la cubre se dispone inscrito sobre otro inferior, originando una inusual estructura arquitectónica. Una minúscula linternilla remata sobre las tejas el cuerpo superior. El arco toral ha sido cerrado por la parte frontal mediante un muro de ladrillo sin enlucir, con un arco de medio punto para el acceso. La desaparecida nave era de tres tramos con capillas laterales entre estribos y cubierta de madera a dos aguas sobre piñones.
Dibujo explicativo
JINETE CABALLO
J-1: Gorro multicolor C-1: Cabezón
J-2: Pañuelo multicolor C-2: Pecho petral y campanillas
J-3: Camisa blanca C-3: Montura
J-4: Faja negra o roja C-4: Manta de madroños
J-5: Pantalón de pana
o paño negro
C-5: Encintado de cola
J-6: Botas  
J-7: Zahones  


© Senderos de Extremadura, 1999.
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