Senderos de Extremadura
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[Establecimientos de Torrejón el Rubio en ALEX]
La dehesa amanece envuelta en la niebla persistente de primeros de noviembre. Los cortadores de la cuadrilla, bajo las sabias instrucciones del capataz, van apañando encina tras encina en un incesante repiqueteo de segurones. Cuando el sol de mediodía consigue disipar la niebla, se impone la pausa para echar el cigarro y afilar las herramientas. De repente, un trompeteo incesante, imposible de localizar al principio, se aproxima hasta que, por fin, la formación en "uve" de las grullas sobrevuela el majadal. Este año la generosa montanera dará para todos y las grandes aves son recibidas con familiar afecto.

    Estruendo otoñal en cuatro lugares
A medida que se agota el otoño, miles de Grullas procedentes del Norte de Europa, que recalaron antes en las lagunas castellanas y aragonesas, se van esparciendo por las Dehesas de la Iberia sudoccidental. Según las estimas realizadas en los años sesenta, entre 10000 y 15000 grullas invernaban en Iberia, una cifra que no ha dejado de crecer hasta la actualidad debido, no sólo al incremento poblacional sino también al de la calidad de los censos. Así, se calcula que hoy invernan entre 60000 y 70000 grullas, de las cuales un 75% corresponde a la región extremeña según censos recientes realizados por el equipo de J.M. Sánchez- Guzmán, de la Universidad de Extremadura. Estas tendencias poblacionales parecen ser fruto principalmente de la capacidad de estas aves para explotar recursos alimenticios complementarios de las bellotas en los cultivos de secano y regadío que rodean las dehesas.

   El paisaje de los Cuatro Lugares
La comarca de Cuatro Lugares comprende los términos municipales de Talaván, Monroy, Hinojal y Santiago del campo, asentándose sobre la amplia pinche para ampliarpenillanura pizarrosa que limita el Tajo por el norte y su afluente el Almonte por el sur, cerca de la desembocadura. A pesar de que los encinares constituyen la vegetación potencial de la zona, puros en el llano y mezclados con acebuches en los riberos de los ríos, gran parte de la superficie actual se encuentra drásticamente transformada. Así, en los llanos los encinares han sido secularmente aclarados, dando lugar a las tradicionales dehesas, que se encuentra principalmente en los términos de Monroy y Talaván. El resto del área ha sufrido un proceso de aclareo extremo que ha dado lugar a un paisaje desarbolado. En estas "estepas" de origen antrópico el mosaico de posíos, barbechos, rastrojos y siembras acoge a una rica avifauna esteparia entre la que destacan avurtadas, sisiones, gangas, ortegas y aguiluchos cenizos.

Las dehesas de Cuatro Lugares con presencia regular de Grullas se encuentran al este de la Comarca, a ambos lados de la carretera que une Torrejón el Rubio y Cáceres. Esta zona está compartimentada en grandes fincas privadas dedicadas a la cría extensiva de ganado vacuno, ovino y, en menor medida, porcino y caprino. Una de las singularidades de estas fincas adehesadas es la presencia de grandes superficies de dehesa cultivada con cereal que, como veremos, juegan un papel muy importante en la acogida de las Grullas.
   La población de grullas (tendencias numéricas y dinámica de la invernada)
De entre los núcleos tradicionales de invernada en Extremadura, el que se asienta en la Comarca de los Cuatro Lugares es uno de los pocos que superan regularmente los 2000 individuos, si bien se encuentra muy lejos del núcleo de Orellana, donde han llegado a contabilizarse 24000 Grullas. Un repaso a los datos demográficos disponibles para el periodo 1986-1998, nos muestra dos periodos diferenciados. Por una parte, la década de los ochenta, en que en ningún caso se superan los 1500 individuos y en años concretos apenas se alcanzan los 500. Por otra parte, la década de los noventa, a principios de la cual se detecta un claro incremento por encima de los 2000 individuos, con máximos censados de 2400 en 1993. Las razones de pinche para ampliareste aumento cabe achacarlas sólo en parte a la posible mejora en la calidad de los censos, sin que podamos por el momento avanzar una explicación puramente ecológica. Una vez que se alcanza el máximo invernal de presencia de Grullas, durante el mes de diciembre, se aprecia una notable dispersión de los bandos por el sector oriental de la Comarca, donde predominan las dehesas arboladas y son frecuentes las siembras. En años pluviométricamente normales la mayoría de las Grullas se concentran al atardecer en el dormidero situado en las inmediaciones del embalse de Talaván. Es en este punto donde la llegada masiva de grullas atrae a un cada vez mayor número de visitantes ávidos de contemplar el indescriptible espectáculo de los bandos en "uve" volando a baja altura y emitiendo su particular trompeteo con el anaranjado cielo de fondo.

A pesar de que las Grullas no suelen faltar a la cita con los curiosos que se atreven a observarlas en los gélidos atardeceres, existen varios factores que determinan el grado de concentración. Así, por ejemplo, en los años especialmente lluviosos las masas de agua donde dormir son muy numerosas, y pueden retener a muchos bandos si se encuentran próximas a las áreas de alimentación y gozan de suficiente tranquilidad. Incluso entre años normales, el flujo de Grullas se dirige al dormidero habitual puede variar su ruta y lugar de reposo nocturno. Es muy probable que estas variaciones en los hábitos de las Grullas estén relacionadas con la presencia masiva de personas y vehículos en la carretera y en las inmediaciones del embalse. Por tanto, es cada vez más necesaria la adopción de medidas que racionalicen las visitas, impidiendo el acceso de personas al embalse en las horas críticas.
  Ecología alimenticia y rutinas diarias de comportamiento
Con las primeras luces del día las Grullas despegan desde el dormidero a las zonas de alimentación, que en el caso de Cuatro Lugares se encuentra a pocos kilómetros al este pinche para ampliarEl momento en que llegan las Grullas suele coincidir con la germinación o etapas tempranas del crecimiento del cereal y el comienzo de la caída generalizada de las bellotas maduras. En este periodo las Grullas encuentran su hábitat óptimo en las siembras con arbolado disperso, alternando la ingesta de cereal y bellotas. Los frutos de las encinas adquieren su mayor importancia en Diciembre y Enero, periodo en que las Grullas permanecen en las siembras, donde se encuentran libres de la competencia con el ganado. Finalmente, cuando las bellotas comienzan a agotarse, las Grullas usan exclusivamente los pastizales, donde desentierran bulbos e invertebrados. En las dehesas de los Cuatro Lugares las Grullas muestran una gran fidelidad años tras años a las áreas de alimentación, variando sólo ligeramente en función de la ubicación de las siembras. Así, existen explotaciones que acogen centenares de individuos durante todo el invierno, lo que indudablemente puede producir daños apreciables por consumo de cereal o bellotas y pisoteo de siembras y pastizales.
   La conservación de las grullas en Cuatro Lugares: actividades y perspectivas
La llegada de las Grullas a la Comarca constituye hoy un privilegio para sus habitantes y visitantes que debe valorarse en su justa medida para planificar su conservación. Las Grullas, por su vistosidad y carácter migratorio, son una especie emblemática en las regiones donde vive, a cuya cultura se encuentra íntimamente ligada.
En este contexto se enmarcan las distintas acciones de difusión y sensibilización llevadas a cabo en los últimos años en los Cuatro Lugares por el Fondo Patrimonio Natural Europeo y otras asociaciones conservacionistas tanto de ámbito local como nacional y con la colaboración de la administración autonómica, entre locales, y el apoyo de entidades privadas.

Sin embargo, este tratamiento por parte de colectivos conservacionistas y por la propia administración suscita recelos entre los agricultores y ganaderos, que pueden sufrir la incidencia de las concentraciones de Grullas en ciertas fincas. Hasta dónde esta incidencia es admisible por su carácter inherente al sistema adehesado y a partir de qué impacto debe indemnizarse, es una cuestión pendiente de debate. En este sentido, ni las Grullas deben considerarse un objeto totémico al margen de los sistemas explotados en que viven, ni tampoco pueden ser la excusa para reclamar injustificadamente dinero público. Sólo una evaluación seria de los posibles daños, realizada con criterios técnicos y puntualmente indemnizada en su caso, podrá garantizar la continuidad de la ancestral convivencia de las Grullas y los hombres.


© Senderos de Extremadura, 1999.
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