senderos de extremadura
esgrafiado s.XVI

ERMITA DE NUESTRA SEÑORA DE SALOR.

REFUGIO DE FERVOR Y GESTAS.


[Establecimientos de Cáceres en ALEX]

 El santuario de nuestra señora de Salor se encuentra a poca distancia de Torrequemada, situada esta localidad a 18 kms. de Cáceres por la carretera comarcal 520, a algo más de 2 kms. del pueblo en la orilla izquierda del recién nacido río que le dá nombre.

  Dentro de la comarca Sierra de Montanchez y Tamuja encontramos diferentes huellas de un intenso pasado, despertando nuestra inquietud por saber de donde venimos. Marca este pasado, tejido de religiosidad, tradiciones y alma guerrera, nuestro presente. Vivir diario que nos diferencia de otros pueblos.

  En esta ocasión elegimos dentro de ésta comarca la zona conocida como "Las Torres" y de forma específica nuestro paso reposa ante la imagen de la Ermita del Salor, claro ejemplo de refugio de fervor y gestas.

  El Santuario de Nuestra Señora del Salor se encuentra a poca distancia de Torrequemada, situada a 18 kms. de Cáceres por la carretera comarcal 520, a algo más de 2 kms del pueblo en la orilla izquierda del recién nacido río que le da nombre.Púlpito

  Es una hermosa y evocadora fábrica mudéjar con resonancias templarías en la que todavía se contemplan dibujos geométricos en sus muros que no ha logrado borrar el tiempo. Durante siglos recibió culto una imagen destruida por las tropas francesas de Napoleón en la guerra de la Independencia.

   Una vieja tradición relata él haberse aparecido la Virgen a un pastor en el siglo XIII, anunciándole estar escondida en ése lugar una imagen suya, que encontrada empezó a recibir fervoroso culto, siendo la primera devoción mariana de toda la comarca y la Villa de Cáceres, de la que fue patrona durante muchos años a pesar de distar de ella 20 kms. En este desfile de ensueños y de sombras, vemos a los Caballeros Templarios, sus fundadores, tratando de esquivar el dardo de la excomunión, convirtiéndose en los Caballeros de Nuestra Señora del Salor. Los Templarios custodiaron la ermita en qué se fundó en 1.315 la desaparecida Orden Nobiliaria de los Caballeros de Nuestra Señora del Salor, en cuyas filas formaron lo más lucido de los linajes cacereños. Esta orden junto con la de la Banda, que fundó el Rey D. Alfonso XI en 1.332, son barridas por el tiempo y tiene que ser el pueblo de Torrequemada el que vele las armas de la devolución hasta nuestros días. Posiblemente algo más de lo que adivinamos, porque hay que decir: Aún llevo yo en mis venas la sangre de un hidalgo que antaño tuvo tierras y hogaño tiene un galgo.

   Hasta la vieja ermita se escucha decir "desde mi torre, salgo a ver morir las tardes, por verme morir algo". En un principio, decidimos hacer un estudio artístico de la ermita, pero al encontrarnos frente a ella nos vimos invadidos por un sinfín de sensaciones que casi hacía olvidar el valor esgrafiado s.XVIartístico.

  Granito, ladrillo y mampostería guardaban un tesoro inimaginable de historia que percibe viva el visitante. Olor a iglesia y a gesta nos traslada a tiempos donde el fervor dejaba su huella.

   Lo más sorprendente fue encontrarnos con una ermita de estilo mudéjar que se reconoce por los seis tramos de arcos transversales, que contienen tres arcos apuntados, de mayor altura el de la nave central, apoyándose en gruesos pilares de granito, material que también aparece en los pilares interiores, puerta de evangelio y muro de la puerta situada a los pies de la iglesia, sintiéndonos en una fortaleza donde el silencio se rompía por pesados pasos de caballeros enfundados en blancas túnicas teñidas de sudor y sangre. Armaduras, relinche de caballos y algún sollozo ahogado que pedían a Nuestra Señora del Salor ayuda y salvación.

   Para no olvidar donde nos encontramos, se muestra ante nuestros ojos la mayor parte del edificio en mampostería, intercalando el ladrillo, el cual forma parte de los arcos. Cerramos nuestro cofre de riqueza histórico artística con una cubierta de madera a dos aguas.arcos mudéjares

  En el exterior, los muros son lisos, sin restos de ventana. Contiene la fábrica primitiva dos puertas, una situada a los pies de la iglesia y la otra localizada en el Evangelio. La primera con dintel y la otra con arco apuntado de doble rosca realizada en granito. Está decorada con pinturas en la que se representa a Dios en la parte superior bajo el que se encuentra un coro de ángeles. El intradós de los arcos de la nave iba decorado con pinturas mudéjares; volvemos con éstas pinturas a saltar en el bello espacio del tiempo; en ellas se representa una de las composiciones más primitivas del arte islámico, con decoración geométrica a base de composiciones octogonales. Es ésta figura muy empleada por los templarios de influencia árabe y procedencia griega. Es el octágono la unión de dos cuadrados superpuestos, lo que para aquellos griegos significaba la yuxtaposición de los cuatro elementos naturales (agua, tierra, fuego y aire con cuatro estados: frío, humedad, calor, y sequedad). ¿Consiguen con ello el efecto mágico y positivo que se buscaba?. En nuestro caso y en el de muchos visitantes creemos que sí.

   En la mitad del siglo XVI se reedifica la Iglesia; a esta etapa corresponden los esgrafiados ( dos capas de pintura superpuestas en colores con dibujos en la superficie que dejan ver la capa de abajo) que cubren el muro exterior del lado de la epístola. A finales del siglo XVIII se reedificó la capilla mayor realizándose una obra donde dominan los elementos barrocos.

  Es así, nuestra Ermita del Salor una muestra más de culturas que ocasiona el transcurrir de la historia pero a la vez única por estar donde está y ser cómo es. El más claro ejemplo de ésta reflexión final es éste artículo, fundamentado en el ensayo de uno de los enamorados de ésta significativa ermita.ermita ntra. sra. del salor

 Desde aquí, agradecemos a DON FRANCISCO MARTINEZ RODAS su ayuda inestimable y él habernos transmitido el aprecio por tan bella muestra " De fervor y gestas".




© Senderos de Extremadura, 1999.
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