senderos de extremadura
cruz engalonada Las Cruces de Feria
TEXTO Y FOTOS: José Muñoz Gil
Cronista Oficial de la Villa de Feria.


[Establecimientos de Zafra en ALEX]

    Feria, tierra de "coritos", señorial y encastillada, no ha querido bajar a la llanura y la mece el aire serrano en las primeras cumbres verdeolivas de Sierra Morena que vigilan los fértiles Barros, balcón, faro y atalaya de la baja Extremadura.Feria

    Por estas fechas, en Feria entre quebradas se siente el primer barrunto primaveral. Las niñas y las mozas presienten que se aproxima el acontecimiento de una fecha señalada. Es la llamada amorosa de la Primavera, la cita con la Cruz de Mayo. Cuenta la leyenda, que una Santa Condesa, Ana Ponce, la del Cuarto Conde, implantó éste modo y manera de dar culto a la Cruz en su Condado, el Condado de Feria. Y todo el pueblo se prepara para la cita que le manda la fuerza de la sangre y tradición de sus mayores. Se presiente un febril ajetreo entre las jóvenes, y un misterioso secretismo se apodera de ellas. A la llamada atávica de viejas costumbres se agrupan y entre ellas conciertan la manera en que han de vestir éste año la Cruz, su Cruz, que ha de ser única, irrepetible. Todo lo llevan en absoluto secreto, porque ha de ser diferente y la mejor. Será la que llame más la atención.

    De repente, tras un largo tiempo de silencio, Feria despierta con los primeros aleluyas de Pascua. Se transforma. Presiente el despuntar de Mayo el florido. Sus calles pinas se convierten en Vía Crucis floreadas. Salen las primeras cruces al atardecer y las niñas las pasean orgullosas, las enseñan y cantan a su Cruz:cruz de feria

Cruz bendita de Mayo,
Resplandeciente,
Bendita y alavada
Seas para siempre
Cuatro cruces he visto
con ésta cinco
la de la Iglesia Santa
se lleva el vito
¿ Quién te ha puesto tan linda
blanca paloma?.
Excusada pregunta,
Mi mayordoma.
La cruz de la Iglesia
es la más bonita,
porque lleva en el medio
Las esquinitas
cruz de feria

  

    Cuatro cruces he visto con ésta cinco la de la Iglesia Santa, se lleva el vito

    Son extrañas y viejas coplas que se pierden en la memoria…Y los atardeceres se vuelven pregoneros de la fiesta que se avecina.

     Mientras, los jóvenes ultiman una tarea de arte e imaginación. El amor y el deseo se hacepocesión 90's flor y ramo, y estalla en increíble colorismo. Se afanan en el supremo acto de "vestir la Cruz". Un ritual que parece responder a ritos ancestrales. El trasunto de la Cruz de Mayo s
e hunde en lo pagano: el árbol -mayo, árbol sagrado, y la "maya", aparecen cristianizadas en la Cruz de Mayo. Vestir la Cruz es un alarde de expresión artística y amorosa, pero, además, lleva consigo un poco de creencias ya pasadas, parece tener antecedentes en la antigua costumbre de adornar al árbol sagrado y a la "maya", aquella joven a la que se vestía y engalanaba con flores y joyas con un sentido alegórico. Se convierte en un rito; y es tal el barroquismo empleado, que la cruz al vestirla pierde su figura; se transfigura; se esfuma la esencia de sus coordenadas, para convertirse en una aureola floreada, expresión religiosa, ceremonial y artística. Se transforma en un Mayo floreciente, en una maya sagrada.

    El resultado de todo ello es deslumbrante. Son muchas las cruces y de variado tamaño. Unas son para pasearlas; otras se exponen en aposentos convertidos en capillas. La decoración y el diseño de éstas cámaras sagradas es de un virtuosismo difícil de explicar. La armonía de colores entre la estancia y la Cruz es de belleza sorprendente. Todo parece flotar sobre tules y finísimas telas que se cruzan en delicados pliegues; y se traban y suspenden con invisibles pinzas. Se diría que un leve soplo pudiera desvanecerlas. Y en el centro, majestuosa y mágica se eleva la Cruz.

procesión 70's    Ya está dispuesto todo para la gran fiesta. La víspera del día grande se abrirán las habitaciones; y en las callejuelas un ir y venir. No cesan los comentarios: difícil es señalar la que presenta mayor fantasía. Todas las cruces quedarán expuestas a la contemplación del público. Se ha realizado el milagro: el anhelo, la imaginación y el esfuerzo de muchas horas de trabajo, se ha hecho bella realidad, obra de arte. Y el corazón de Feria se abre cómo el poeta ante una rosa primaveral.

    Al atardecer, el pueblo se alborota y la plaza, de mudéjares formas, se transforma en escenario floreciente. Allí se darán cita todas las cruces de éste año. La vieja plaza se alborota; es una explosión de bello colorido. Es la presentación, el encuentro del pueblo con sus cruces; es el momento de exaltar la belleza creada. Allí se le canta y se declama, y allí se proclaman las más bellas. Son los juegos florales.

    Pero el mes de Mayo tiene la magia de esas fiestas que se adornan d e soñadas tradiciones, que se envuelven en el mito y la leyenda. La Cruz no es sólo flor; es también canto, lírico verso y escenificación dramática. Por doquier brota en el aire la copla, una extraña musiquilla que encarna el cancionero, el Cancionero de la Cruz de Mayo, una vieja creación del pueblo venida no se sabe de donde, para alabarla y piropearla. Allí donde hay una Cruz salta la copla:

                                                      Cruz bendita de Mayo
                                                      Resplandeciente
                                                      Bendita y alabada
                                                      Seas para siempre.

    Y en la víspera de la gran fiesta; la "Entrega". La "Entriega como antes se decía, es una pieza de teatro popular, que tiene por escenario la Plaza pública. Su naturaleza llama la atención; un coro de mujeres, utilizando esa antigua música, narra el drama de Santa Elena que busca el Lignum Crucis, mientras los actores, casi ausente el diálogo, en litúrgicos movimientos, desarrollan la acción. Y la Plaza, corazón de la Villa, se convierte en escenario, donde se mezcla lo bíblico con lo histórico, el misterio de la Cruz, con elementos festivos del lugar. Pieza única en el conjunto del teatro popular español, que tiene su manifestación en los lugares del Ducado de Feria, con epicentro en ésta localidad. Y llega el día grande. Al despuntar el día, el pueblo se alborota. A los sones de la banda de música, los cofrades se despiertan. Todos se dan cita en la Iglesia. Se vuelve loca la campana Gorda. Se cumple así una vieja obligación: dar culto sagrado a la Santa Cruz. Lo demás es todo poesía.

procesión 90's
procesión 90's
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    Si eres precavido, al término de la Misa, has de buscar un sitio para presenciar el espectáculo.cruz de feria La Plaza se llena de gentío y, entre la algarabía, surge la sorpresa. Por cada bocacalle, mariposas en volandas. Apenas se abren camino. Este año dicen que son unas cincuenta o sesenta. ¡ Mira…! ¡ ¡Aquella pintada de grana que se pierde entre la muchedumbre, apenas puede ser llevada por niñas tan pequeñas! ¡Azul y malva la de los niños del Colegio!. ¡La grande, rosa y salmón, se alza y emerge sobre los hombros de cuatro mozas esbeltas!. ¿Y aquella? ¡Aquella ha sido premiada por su acertado colorido y fina composición…! Y la Plaza se vuelve poquito a poco, jardín de Mayo.

    Todo está lleno de cruces, apenas un espacio para situarse; y entonces cómo una crisálida que abre las alas, lentamente, hace su aparición la Cruz de la Iglesia. Sale y se enmarca su plateada aureola en el labrado granito de la bella portada gótica y plateresca. Y entre aplausos, voces y música, arranca el grito desgarrado de una mujer que canta, desde no se sabe dónde:


        ¿ Quién te ha puesto tan linda
                                                             blanca paloma?
                                                             Excusada pregunta, portando la cruz
                                                             mi mayordoma.

    Y apenas terminada una copla entra otra, casi pisando las últimas notas:

                                                          La Cruz de la Iglesia
                                                          es la más bonita,
                                                          porque lleva en el medio
                                                          las esquinitas.

    Después todo son piropos: "flor del paraíso", "romero florecido", "flor de la
Jara", "hermoso lirio", "blanca paloma"…Y el cortejo de cruces enfila las calles cortejadas por los Hermanos de la Hermandad. Calles tortuosas, engalanadas, apretadas y pinas; de sencilla arquitectura popular. Todo se conjuga en armoniosa composición: flores, cal y piedra; música y copla; paisaje de bella arquitectura y brava serranía que se asoma a cada esquina. Y al horizonte el verde mar de pámpanos que despuntan en los Barros. Una riada de cruces enfiladas llenan la calle de la Iglesia. Los balcones tupidos; y desde cualquier "barranco", rompe el aire una mujer que canta.

    Termina la procesión con el sol puesto en su cenit. Tiempo habrá después para pasear entre callejuelas y contemplar esas primorosas y deslumbrantes capillas, elaboradas por manos expertas, donde la ingeniería fantástica se hace poesía, arte, filigrana y atávica ilusión. Alguien habrá, que en la madrugada, cierre la fiesta, no con tristeza, sino con la alegría de haber revivido un año más la tradición nunca perdida: castillo de feria

                                                        La Cruz se despide
                                                               con alegría
                                                        y se vuelve a su trono
                                                            hasta otro día.  

    En el ambiente queda la nostalgia de un gozo que se acaba. Pero es mayor la ilusión que espera ilusionada, porque, para la próxima Cruz, mi Cruz será la más bonita, Y volverá de nuevo a lucir la Primavera.




© Senderos de Extremadura, 1999.
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