senderos de extremadura
Gredos

Espacios
naturales de
Extremadura

Agustín Melchor Terrón.
Geógrafo.


  PRESENTACIÓN:

  La obra que ofrecemos pretende ser un Dossier que sirva de referencia a todos aquellos amantes de la naturaleza, concretamente de la extremeña, para poderlos poner en disposición de calibrar con ojos científicos el tesoro natural de que disponemos en nuestra región. Extremadura, como todos bien sabemos, goza de una gran cantidad de ecosistemas desde las cumbres alpinas de Gredos hasta los secarrales de la denominada Siberia Extremeña, en el Sudeste regional, pasando por bosques, vegas, llanos y la emblemática dehesa que ha ejemplificado de forma secular el aprovechamiento que los extremeños hacen de su entorno.

los barruecos Esta biodiversidad hemos querido plasmarla en la revista Senderos a través de la inserción de sucesivos capítulos que irán apareciendo en números contiguos, hasta que el lector pueda completar su DOSSIER DE ESPACIOS NATURALES PROTEGIDOS DE EXTREMADURA (identificable en la publicación por su ángulo superior en color verde, y con la leyenda ENP).

  A lo largo del mismo, y lejos de caer en radicalismos, tanto de carácter ecologista o proteccionista a ultranza como en desarrollismos, intentaremos dar un enfoque imparcial que evalúe la verdadera realidad del estado de conservación de nuestros paisajes extremeños. Dicho planteamiento puede servir de apoyo sobre todo pedagógico, ya que concebimos la protección de nuestros ecosistemas partiendo de la base de que debe ser en nuestros colegios donde se geste a los verdaderos amantes de la protección y el uso racional de nuestro territorio, concienciándoles de que la protección de nuestros Espacios Naturales son una necesidad acuciante en el presente, pues hemos heredado estos paisajes como un legado del pasado, y estamos en la obligación de preservarlos y ofrecérselos a las generaciones venideras para su uso y disfrute.garganta de los infiernos
  
P
ero ante todo, queremos dejar claro que la intención de esta obra es presentar los Espacios Naturales Protegidos que actualmente posee Extremadura, protección legalmente establecida mediante la Ley 8/1998 de
26 de junio de Conservación de la Naturaleza y de Espacios Naturales de Extremadura. En cualquier caso, debemos entender esta protección gestionada por la Administración Pública como un afán de conseguir un aprovechamiento equilibrado y equitativo de los recursos que nuestra naturaleza nos brinda de manera gratuita, con el objetivo de que el ser humano lleve a cabo su desarrollo no a costa del medio ambiente sino en armonía con él.

  Así, la Administración pretende que dichos recursos naturales devenguen importantes y fructíferos beneficios a toda la sociedad extremeña en general, de manera que el hombre se sienta integrado con el medio que le rodea, y sea consciente de la necesidad de su preservación.

  HACIA UNA PROTECCIÓN DEL ESPACIO:

   Como hemos comentado con anterioridad, para llevar a cabo la protección de los distintos espacios naturales de Extremadura debemos basarnos en el apoyo y concienciación de los escalones más bajos de nuestra pirámide demográfica. De ahí que otorguemos tanta importancia a la educación medioambiental.
cascada
  Dicha educación, basada tradicionalmente en la tanatofilia (estudio d
e paisajes lejanos, animales y plantas muertos, disecados o en fotos), deja paso en la actualidad a un conocimiento más directo e interactivo del medio natural, donde los escolares pueden aprender de la madre naturaleza in situ, observando directamente los Espacios Naturales Protegidos de nuestra región y participando de ellos, bien a través de granjas - escuela, centro de interpretación y diversos equipamientos que en plena naturaleza inserta la Administración (Dirección General de Medio Ambiente de la Consejería de Medio Ambiente, Urbanismo y Turismo de la Junta de Extremadura) para acercar el concepto de protección natural al léxico diario de la población.

  Pero ya al margen de entender la protección natural desde un punto de vista exclusivamente pedagógico, la Dirección General de Medio Ambiente de nuestra región pretende crear en Extremadura una Red de Espacios Naturales Protegidos (Capítulo II de la Ley 8/1998), basándose no sólo en el principio de conservación y protección sino también en el de constituirse en instrumento de educación e investigación para, al gestionarlos de manera adecuada, posibilitar la creación y el fomento del empleo en nuestra región bajo la premisa de conseguir una introducción equilibrada, armónica y natural en las distintas comunidades humanas que en ella se insertan. Así, es deber de todos los extremeños posibilitar esta labor y colaborar para conseguir un futuro acorde con los nuevos planteamientos de relación hombre - medio.

garganta de los infiernos                                    cañón

  Aunque el proyecto es ambicioso (pues se pretenden crear Corredores Ecológicos, Parques Periurbanos, Lugares de Interés Científico, Árboles Singulares, Corredores Ecoculturales), en la actualidad se encuentra bastante desarrollado, pues contamos ya con un importante conjunto natural protegido en Extremadura de más de 200.000 has., lo que supone el 5,5% del territorio regional.

  Las distintas estructuraciones de Espacios Protegidos están reguladas por Ley. Primero fue la Ley 15/1975 de Espacios Naturales Protegidos y, posteriormente la Ley 4/1989 de 27 de marzo de Conservación de los Espacios MonfragüeNaturales y de la Flora y Fauna Silvestre. Actualmente, es la Ley 8/1998 de 26 de junio, de Conservación de la Naturaleza y de Espacios Naturales de Extremadura la que regula la protección de los distintos hábitats, aunque en algunos espacios en cuestión coexisten varias figuras de protección, tanto nacionales como comunitarias. (Art. 27 Ley 8/1998).

  Lógicamente, este proteccionismo no ha surgido de manera súbita sino que ha sido fruto de peticiones reivindicativas por parte de grupos ecologistas, estudios rigurosos y científicos por parte de investigadores y expertos en la materia, sensibilización de la Administración Pública, etc. Todo ello con la finalidad de adecuar los usos que el hombre lleva a cabo actualmente sobre el espacio regional con el desarrollo y la armonía debemos buscarla en el aprovechamiento holístico (global) de los recursos que nos brinda el campo, manteniendo y fomentando la biodiversidad de especies, tanto faunísticas como florales, así como el exhaustivo respeto al territorio que ocupan para, entre todos, hacer posible un aprovechamiento, uso y disfrute equilibrado de nuestra región.

nutria   La escasez de habitantes (1.100.538 habitantes en 1995) sobre un vasto territorio de 41.602 km2 , posibilita una densidad media de 25,4 habitantes/km2 , lo que supone un despoblamiento bastante importante de nuestro solar regional, circunstancia ésta muy ventajosa a la hora de poder proteger diversas áreas de nuestra geografía regional, áreas que se constituyen en auténticos legados naturales que el hombre tiene la obligación moral (además de económica, pues son considerados como recurso) de preservar y, para ello, de conocer.

  La protección de Espacios Naturales en áreas deprimidas puede también suponer desde el punto de vista social una justificación o forma de cierre de unas estructuras sociales inadecuadas y que son fiel reflejo de los desequilibrios que encierra nuestra sociedad. Aunque si bien es verdad que cuando se llevan a cabo programas de desarrollo hay que tener en cuenta que dos de los pilares básicos en los que se deben asentar son el respeto por el medio ambiente y la aceptabilidad social, sin embargo lalince lagarto oceladorealidad es bien distinta. Ahí tenemos el caso del Parque Natural de Monfragüe, en el que por motivos de una conservación excesiva se está poniendo en peligro el desarrollo de la población que allí se asienta, al no dejarla continuar con el aprovechamiento que tradicionalmente venía realizando del entorno; con los consiguientes conflictos sociales que ello conlleva (no hay más que echar una ojeada a la problemática que se está produciendo en el área de Tentudía ante la posible protección de su paisaje por parte de la Administración Pública).

  Son circunstancias que se debieran evitar para no perder el apoyo o aceptabilidad de la población ante la protección de nuestro entorno.

  No podemos pretender crear Espacios Naturales Protegidos para disfrute de unos privilegiados, mientras que dejamos sin tierra y sin riqueza a personas con escasos recursos, que además de vivir en áreas deprimidas se ven privadas del sustento que desde siempre han tenido. Ante esta problemática, no debemos olvidar que también el hombre forma parte del ecosistema natural con sus actuaciones y aprovechamientos del mismo. Debemos, por avetanto, proteger el entorno, pero no a costa del las colectividades que de él dependen.
  La protección debe formar parte del mismo desarrollo, sin caer en el error d
e fomentar o ampararnos en los conservacionismos acérrimos, que lo único que hacen es perjudicar y frenar el desarrollo de una tierra que posee un gran potencial natural, que de saberlo aprovechar, puede devengar importantes y duraderos beneficios tanto para el medio ambiente como para el hombre que en él está inserto y con el que secularmente ha sabido convivir.
   




© Senderos de Extremadura, 1999.
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