Las Rutas de Marta Retamar
Sierra de Montánchez y Tamuja




Preparando el viaje

Marta prepara el viaje como todo lo que cotidianamente
organiza en su hogar, calmada de forma meticulosa va
tachando de su agenda aquello que ya
ha sido supervisado.
Una vez terminado el arduo trabajo de preparar el equipaje,
contestando una y otra vez a la repetida pregunta ¿donde dices que .......
mi gorro de agua, la funda de la cámara digital, los calcetines de
cuadros, etc., etc.? Se sienta a repasar sus notas (en la agenda
tiene señalado, todo aquello que no puede perderse) y decide llamar
a la casa rural para confirmar la hora de llegada. La dueña de
este alojamiento es amiga de una amiga suya y se lo recomendó
principalmente por estar en Alcuéscar (el motivo principal de Marta
por visitar esta zona es disfrutar de la basílica de Santa Lucía del Trampal,
en esta localidad). La conversación es del todo satisfactorio, e inundó de
ilusión a Marta ya que otro de sus deseos se va a ver cumplido. Hace ya
varios años que tiene en mente abrir una casa rural en lo sierra de
Guadarrama. Los empresarios turísticos de Sierra de Montánchez y Tamujo
tienen una reunión a la que ha sido invitado, coge de la librería una carpeta
roja y la guarda sonriente en la maleta.

Marta inmersa en la época hispano visigoda

Marta recordaba una de sus ciases cuando saliendo de Cáceres tomaban la nacional 630, bien podía haber elegido la época romana ahora que se encontraban en plena Vía de la Plata, pero se había decantado por su etapa favorita”: La visigoda”.

Esta ruta permite conocer algunas de las principales muestras artísticas de un periodo histórico de gran trascendencia para el territorio de Extremadura. Tres siglos de dominio visigodo de la antigua Lusitania. , Será en el siglo V y sobre todo el VI, uno de los centros políticos más importantes de la Península hasta que, a finales de esta última centuria, Toledo pase a ser la capital del reino visigodo peninsular.

Desde el año 496 se convierte esta zona en un centro estratégico de la Hispania visigoda y en un importante foco artístico, surgiendo desde estas tierras interesantes muestras artísticas, con claras influencias romano —cristianas y de bellas formas bizantinas, orientales y africanas, que a su vez marcarán estilistícamente al resto del reino visigodo español.

Lamentablemente, estas muestras artísticas y principalmente de carácter religioso, basílicas, baptisterios, etc., se han perdido en una inmensa mayoría.

Marta relataba de forma amena estos acontecimientos históricos, con la esperanza de sembrar en la mente de su familia la ilusión por el acontecer de la historia y las muestras artísticas que nos llevan al conocimiento de nuestro presente, pero mientras Ana con gesto de enfado escuchaba música, Lola dormía soñando en tiempos mejores, Pablo no perdía detalle con la cámara digital esperando que un águila surcase el cielo y fuese la gran protagonista de su película. Sólo Antonio recordaba con ella la visita al Museo de Arte visigodo de Mérida, este museo dispone de un fondo demás de un millar de piezas, exponiéndose en sus salas y vitrinas unas extraordinarias colecciones de pilastras, canceles, tenantes capiteles, frisos, hornacinas, abundando en todas ellas un marcado carácter simbólico, característica de este estilo histórico basándose en racimos de uva, pavos reales, etc.

Llegaron a Alcuéscar y según las indicaciones sin ningún problema a los apartamentos rurales. La propietaria estaba esperando su llegada, especialmente a Marta, (tenían muchas cosas de que hablar) una vez acomodados salieron a cenar y recorrer el pueblo.

Es Alcuéscar una bella localidad, sus calles entrelazadas como por extravagante capricho, nos ofrece bellos rincones. Nuestros Retamar se paraban un y otra vez a observar las distintas casas señoriales, escudos, iglesia, fuentes y abrevaderos.

La mañana fue un despertar presuroso, aliñado de un buen desayuno de dulces caseros y una entretenida conversación junto a la chimenea. Cada uno tomó distinto rumbo. Nuestra Marta con cámara y agenda en mano esperó a que Ángeles terminase y junto con el infatigable Pablo comenzaron la Ruta.

Recorrido y puntos de interés:
La Ruta parte de la Plaza de España, siguiendo las indicaciones, existentes, hacia la Basílica.
A la derecha del camino, hay una gran piedra de granito con una inscripción, parece ser que se trata de un contrato de compraventa de una finca, No se ve muy bien.
A la izquierda, alcornoque de grandes proporciones parcialmente hueco.


Basílica de Santa Lucía
Entre alcornoques y naranjos aparece como Diosa que emerge, fuerte y altiva el mejor ejemplo de construcción rural de época hispano-visigoda en el lugar del Trampal, quizás sobre un santuario pagano previo, como indican algunas de las numerosas inscripciones romanas allí encontradas. La basílica del Trampal es la única de época visigoda que permanece en pie en el área sur de la Península. Tiene un cuerpo de tres naves muy estrechas, separadas por pilares que ya no existen, un estrecho pasillo central que comunica con un crucero, y tres cabeceras rectangulares. A un lado y otro de las naves, se desarrollan habitaciones adosadas de función incierta. Es posible que el estrecho pasillo ante el crucero, cerrado por canceles, fuera el lugar del coro, y el crucero, con salidas al exterior por dos puertas laterales, lugar de comunicación entre las cabeceras y el pasillo. En la cabecera central se dispondría el altar, siendo lo más probable que las laterales sirvieran como sacristías. El cierre de las cabeceras es abovedado en herradura, y el del crucero también.

Debió haber aquí cimborrios cuya fragilidad no ha permitido su pervivencia. La bóveda del crucero está reforzada con arcos fajones de herradura, y éstos, junto con los arcos de entrada en cada cabecera formarían los arcos torales que soportaron los cimborrios. Bajo cada arco existían columnas con carácter ornamental, que, al igual que las impostas de mármol, con labores de talla y capiteles, faltan hoy. La basílica del Trampal, acompañada de otra construcción a 200 m quizás también religiosa, se considera monástica, y fue realizada en el siglo VII.
" Mira Pablo, tienes que observar cuidadosamente esas grandes piedras son sillares reutilizados que pertenecieron a otros edificios más antiguos. Y muchos de ellos, cerca de cincuenta, contienen inscripciones de época romana. Una docena de estas inscripciones son aras, o sea, altares dedicados a una diosa indígena anterior a la época romana llamada Ataecina. El nombre completo de la diosa era DEA DOMINA SANCTA TURIBRIGENSE ATAECINA, “Diosa Señora Santa de Turóbriga Ataecina"

Pablo no entiende bien los conceptos que mamá utiliza para llamar su atención pero surte el efecto esperado el saber que aquel era un lugar mágico de reunión de dioses (interpretación de un niño de siete años).

Esta diosa celtibérica fue asimilada posteriormente a las diosas romanas Ceres y Proserpina. Tenía su culto principal en Turóbriga, ciudad celtíbera citada por el historiador romano Plinio y cuya antigua ubicación aún no se conoce. Plinio la sitúa en la céltica Betaria, donde ten[a un templo dedicado a su culto.

Marta pasó mas de tres horas diseccionando él edifico apuntando en sus notas y haciendo miles de fotografías,
para mas tarde sentarse un poco alejada y admirar la Basílica en su totalidad, dónde cobra protagonismo su majestuoso porte.

El camino de regreso es bastante entretenido, a Pablo le llama la atención un molino de agua y nuestras amigas mantienen una entretenida charla en su paseo entre huertos de naranjos.

Ángeles toma la palabra y como guía describe el recorrido: "En un momento a la izquierda sale un camino descendente que nos lleva a la Charca de Valderrey. Presa y molinos. El camino de regreso es el denominado en el catastro como Camino de Mérida a Montánchez, hasta que se cruza con el Camino de Santa Amalia, el cual tomamos hacia la izquierda, en dirección a Alcuéscar, Dehesas de Alcornoque, en la que podremos disfrutar del aprovechamiento con ganadería extensiva: vacas, cerdos y ovejas".

El Complejo mundo de las Casas Rurales

La reunión estaba prevista para las siete de la tarde, en Casa Grande de Extremadura, esta maravillosa casa señorial que nos acomodaba en sus apartamentos, en Alcuéscar. Se aderezaba con un bizcocho casero y mostillo propio de esta zona). Yo como invitada estaba sentada en la camilla con mi carpeta roja y el talonario regalo de la comarca Sierra de Montánchez y Tamuja, como documento de consulta de los alojamientos existentes en la zona.

La primera en llegar fue Teresa Gutiérrez, propietaria de la casa rural Vía de la Plata, Aldea del Cano. Ella había rehabilitado una hermosa casa de labranza situada en la plaza de esta localidad, comentaba que haber conservado la estructura original: sus bóvedas, cocina, estructura sala - alcoba y patio había sido la clave de éxito. Ángeles apuntaron a esta descripción la cuidada decoración con elementos actuales que hacen de esta una casa vital y confortable.

Mis preguntas se entrelazaban en la conversación cuando las anécdotas salpicaban la historia, ( debido este interés a mi intención de abrir un alojamiento rural en la sierra madrileña.

Cuando el bizcocho se presentaba medio llegó Francisca Maestre, propietaria de la casa “Las Avutardas”. Me sorprendió el nombre ya que ella había decidido enclavar su alojamiento en la estructura del antiguo cinema de la localidad, Sierra de Fuentes. Entonces al describir la estructura del alojamiento: primera planta con amplio zaguán y bodega artesana; segunda con salón, cocina y cuatro dormitorios con baño accediendo a una amplia terraza que como privilegiado mirador ofrece al visitante la posibilidad de observar gran parte de la Zona de Especial Protección de Aves, de ahí el nombre. Las avutardas son protagonistas de estas tierras ya que simbolizan el llano y hacen que su cortejo amatorio sea una de los atractivos principales de todos aquellos que disfrutan con la observación de aves.

A mitad de conversación y al calor que ya estaba produciendo el mostillo había hecho aparición el resto de la tropa: Ascensión, Raúl y Maribel, representación de Torre de Santa María y Montánchez respectivamente. Ascensión Heras no es de estas tierras, por ello llama más la atención el cariño y respeto que transmite al resaltar el valor de estos pueblos, paisajes, recursos, gentes... Ella ha optado por el alojamiento compartido. Su casa de piedra llama la atención por el protagonismo de las plantas y la forja que cierra puertas y ventanas (su marido Francisco es artesano del hierro, poniéndose esto de manifiesto en la decoración del alojamiento. Responde al nombre de “Ruta de las Torres” y se encuentra en Torre de Santa María, localidad asentada a faldas de la sierra nos permite disfrutar de maravillosos paseos tanto a pie como practicando parapente. Al hablar de las actividades realizables en el espacio rural, que era una de mis inquietudes a la hora de montar el alojamiento y hacerlo competitivo con los servicios complementarios, empezaron los desacuerdos por la lucha del protagonismo.

Raúl y Maribel propietarios de los alojamientos rurales “Alcaiz” y ‘Casa Margarita” respectivamente tomaron precipitadamente la palabra para relatarme todas y cada una de las rutas que desde Montánchez, su localidad se podían realizar a la vez que me explicaban que era allí donde se encontraban los despegues de vuelo.

La Casa Alcaiz, es un alojamiento de calidad que ha rehabilitado una de las casas más bonitas del barrio antiguo de Montánchez, sus habitaciones y resto de dependencias nos trasmiten el mejor sabor popular dentro de las mejores condiciones de confort con una esmerada decoración. Yo que soy bastante romántica destacaría sobre todo su situación, como he dicho antes enclavada en el barrio antiguo permite al visitante adentrarse en una época remota donde el gran protagonista era “El Castillo” perfectamente divisado desde aquí.

Raúl toma la palabra para mostrar su sorpresa a cerca del éxito que ha tenido el alojamiento, quizás motivado por el reconocido renombre de la localidad, dando la palabra a Maribel (propietaria de "Casa Margarita". Maribel ilusionada por el resultado de su iniciativa nos cuenta que datada de 1860 fue construida como casa de labradores, posteriormente la habitó Margarita, mujer del pueblo que tenía por oficio el de peinadora. Es una casa pequeña de porte altivo que en sus tres plantas aloja un amplio salón con techos de madera de castaño, en sus otras dos plantas tres habitaciones con baño, que responden a los nombres: "Altozano", "Campanario" y “Castillo".

No quedó en mi carpeta pregunta sin respuesta, amablemente me contaron él porque de cada nombre, resultando de los más curioso y atrayente e incluso al ver los planos de mi casa me sugirieron remodelaciones, basadas en su experiencia.

Pregunté por el Hostal Rural de Santa Marta, en Santa Marta de Magasca, dado el interés que tenía Antonio por su capacidad, situación y calidad de servicio, por eso de traer grupos para jornadas de trabajo o como regalo a altos directivos y grandes clientes relacionado con la practica del deporte cinegético. Todos ellos estuvieron de acuerdo en que este es un alojamiento confortable y de calidad situado en el mejor lugar para la práctica de la caza menor ya que la gestión del alojamiento mantiene una estrecha relación con uno de los mejores organizadores a nivel nacional. Una vez terminadas las viandas, ya que la intensa conversación obligó al almuerzo, y las explicaciones decidimos hacer un recorrido. Pude observar en vivo todo aquello, mi ilusión iba creciendo ya que la realidad superaba mi imaginación.

Durante el camino la conversación giraba en torno a los planes de futuro y resaltaban la ayuda, asesoramiento y acompañamiento que recibían del Grupo de Acción Local de su comarca: ADISMONTA.
Gracias a ellos somos más competitivos, ahora estamos promocionando El Sistema Centralizado de Reservas, el primero en Extremadura, lo que nos ha hecho atractivos para otras comarcas de gran tradición turística; se ha motivado el acercamiento para ofrecer escenario turístico a nivel regional y se ha creado la Federación Extremeña de Turismo Rural (Fextur). Tenemos mucho trabajo por delante, pero los resultados no hacen mantener viva la ilusión.”

Estas últimas palabras de Teresa reflejaban el sentir del resto, Asociación de empresarios “ La Terrona” , produciendo en mi toda la jornada un rejuvenecimiento de espíritu para llevar a cabo mi proyecto. En el Turismo rural hay que poner el corazón ¿ No viene buscando eso nuestro cliente?.

La siguiente jornada cumplió con otra de mis expectativas: La Arquitectura Popular. Pero no puedo abusar del lector con lo cual os invito a degustar la esencia de la comarca Sierra de Montánchez y Tamuja en próximas ocasiones.


 




© Senderos de Extremadura, 1999.
Queda prohibida la reproducción de la información gráfica y escrita sin autorización del editor

 
Volver al índice
[Volver al sumario] [volver al índice general]