MONFRAGÜE

Un disfrute para los sentidos


" Mirad los lirios del campo, ni siembran
   ni hilan, pero ni Salomón en todo su  
   esplendor vistió como uno de ellos"
                            ( San Mateo VI,. 28 )

Texto y fotos: ADAME

INTRODUCCIÓN
El Grupo de Acción Local ADEME (Asociación para el desarrollo de Monfragüe y su entorno) es una entidad sin ánimo de lucro constituida recientemente en Casas de Millán, el 17 de mayo de 2001. Esta asociación pondrá en marcha en el período 2000-2006, por primera vez, un programa de desarrollo y diversificación de zonas rurales, PRODER II, en todo su territorio de actuación.

El objetivo central de nuestro programa está basado en el fortalecimiento de una identidad común; una identidad común que gira en torno a un recurso natural tan importante como el Parque Natural de Monfragüe, situado en el corazón de nuestro territorio.

Que los residentes de esta amplia zona alrededor del Parque se identifiquen con él y sientan su “pertenencia” a él,
algo que al final puede ser una llave del futuro, que abra las puertas a una serie de oportunidades de desarrollo social y económico, y, que al mismo tiempo conserve y potencie la riqueza medio-ambiental de nuestra zona.

Naturalmente, con el proceso que ahora, o mejor, desde hace algunos años se lleva realizando en el territorio, no puede conseguirse un cambio de mentalidad de esta naturaleza, pero se asientan con este programa Proder II y otros programas de desarrollo, las primeras piedras.

 

PRESENTACIÓN
Con la explosión del turismo de masas y el creciente interés por la Naturaleza, Extremadura, siempre a la cola de las estadísticas en tantas cosas, pasa a ser un referente de primer orden en cuanto a Naturaleza se refiere. Y es quizá, o sin quizá, aunque resulte contradictorio como consecuencia de ese secular “subdesarrollo”, lo que le proporciona el atractivo de hoy. Y lo que antaño -la Naturaleza- era un valor “dormido” y motivo de interés sólo para estudiosos y unos
cuantos enamorados del asunto, hoy es foco de interés generalizado. El convulso y caótico “homus civilizatus” del asfalto, de las prisas, de la Bolsa, del stress y lo artificial, mira, por fin, hacia su interior y se interesa por lo auténtico, por lo rústico como sinónimo de auténtico, por la Naturaleza, por la armonía de las cosas, por la belleza, por el equilibrio, que busca y encuentra en esas escapadas de fin de semana y vacaciones a la Naturaleza. Y para Naturaleza, Extremadura y dentro de Extremadura, dentro de otros espacios de similar interés, Monfragüe. Pero ¿Qué es Monfragüe? ¿Dónde se sitúa? ¿Cómo se define? ¿Cómo llega a su estado actual?.

Cuando nos vamos adentrando en los términos del Parque, en ese mar de encinas, nuestros sentidos se despliegan a toda máquina y el proceso de seducción es instantáneo y fulminante. Esa tierra que somos (polvus eris et in polvus reverteris) se identifica enseguida con esa otra tierra que tenemos delante. ¿Es posible tanta belleza acumulada? Es nada más, pero nada menos que Naturaleza. Y Naturaleza viva.

El espacio más emblemático de la región en este sentido es MONFRAGÜE, enclave dominado por el bosque y el matorral mediterráneo, la dehesa y el roquedo. Es el espacio protegido más importante de Extremadura, con dehesa, monte y llano, como ingredientes básicos de un medio natural brillante.

El Parque Natural de Monfragüe está situado en la provincia de Cáceres, entre las ciudades de Trujillo y Plasencia, entre los ríos Tajo y Tiétar. Su superficie es de 17.852 has., aproximadamente, aunque su área de influencia se extiende hasta las 25.000 has. Un verdadero tesoro, pero no un cofre cerrado.

La mejor atalaya para comenzar a conocer el parque son el castillo y la ermita que le dan nombre. Desde esta atalaya, en días despejados, pueden divisarse algunos de los pueblos blancos que ceden gran parte de sus términos para conformar el mismo y de los que hablamos en estas páginas que siguen. Desde esa atalaya que es el castillo, se ofrece al visitante un mar verde: la dehesa.

La comarca de Monfragüe estuvo habitada desde la más remota antigüedad. Prueba de ello son las pinturas rupestres que representan grupos familiares, escenas de caza y animales, que se encuentran en las cuevas y paredes rocosas. Monsfragorum, el monte fragoso, fue el nombre que los romanos dieron a estas escarpadas sierras junto al río Tajo. Los árabes lo denominaron AI-Mofrag, y a ellos (Tarik y Muza) se atribuye la construcción del castillo, aunque es posible que lo hicieron sobre otra fortaleza ya existente, prerromana o visigoda. Sus torres desmochadas recuerdan las feroces guerras entre cristianos y musulmanes durante el siglo XII. Fue Fernando II de León quien devolvió esta fortaleza a poder cristiano y posteriormente reconquistada por Alfonso VIII. A mediados del siglo XV fue construido, junto a la desembocadura del Tiétar, en el Tajo, el puente del Cardenal, uno de los pocos lugares por el que se podía cruzar este río. Esto supuso un auge notable del tráfico de personas y mercancías por Monfragüe, lo que también supuso un gran beneficio a los bandoleros, que aprovechaban lo solitario y agreste de estos parajes para asaltar y saquear a los viajeros, refugiándose luego en las espesuras de las sierras. El Puerto de la Serrana adquirió entonces su terrible renombre, por la frecuencia con que allí se producían los asaltos. Para acabar con esta situación Carlos III fundó, a finales del siglo XVIII, la aldea de Villarreal de San Carlos, a media distancia entre el puente y el puerto.

La construcción de las presas de Torrejón, en 1966, y de Alcántara, en 1970, transformó para siempre los paisajes del área, convirtiendo en mansos embalses las bravías aguas del Tajo y del Tiétar, sumergiendo sotos y arenales, tablas y chorreras.

En 1979, tras varios años de intensos esfuerzos por parte de distintas entidades conservacionistas españolas y extranjeras, el Gobierno de España declaró Monfragüe Parque Natural. Se paralizaron las plantaciones de eucaliptos, que estaban alterando el área de forma irreversible, y así se aseguró la conservación de éstos idílicos parajes.

La flora y vegetación de Monfragüe pertenecen a la familia mediterráneo-occidental: encinas, alcornoques y quejigos. El monte bajo también está formado por arbolillos y arbustos de hoja perenne, igualmente mediterráneo. Siendo distintas las plantas ya se trate de solanas o umbrías: charnecas, mirtos, acebuches en las primeras; madroños, durillos y cornicabras en las segundas. Son abundantes los jarales, ahulagas y brezos. En ríos y arroyos la vegetación es de alisedas, fresnedas y saucedas.

La riqueza florística de Monfragüe es importante, debido a que ha sido poco alterada por el hombre y representa una de las muestras más genuinas de la flora mediterránea occidental.

Para dar una idea del valor faunístico del Parque Natural de Monfragüe, baste decir que en algo menos de 18.000 ha (treinta kilómetros de largo por seis de ancho) se han catalogado, aproximadamente, 286 especies de vertebrados, algunas de ellas constituyen las poblaciones más numerosas que se conocen en el mundo. El buitre leonado es igualmente, muy abundante. Algunas especies en peligro de extinción, como el Águila Imperial, la cigüeña negra, el Lince o el Meloncillo, encuentran aquí uno de sus principales refugios. Cerca del 80% de las especies protegidas en España habitan en el Parque de Monfragüe. Muchas rapaces tienen en Monfragüe su último refugio.

En los ríos del parque se pueden encontrar 26 especies de peces y 15 de anfibios, así como dos de galápagos, el europeo y el leproso. La nutría abunda en las aguas del parque y también diversas especies de aves: lavanderas, chorlitejos, martines pescadores, mirlos acuáticos, charrancitos, zampullines, ánades reales y garzas.

Capítulo aparte, por su trascendencia, merecerían las dehesas que rodean y complementan el Parque. Son imprescindible fuente de alimentación para la mayoría de las especies del Parque y de su conservación depende, en gran medida, el futuro del mismo. Para algunos propietarios de las dehesas que rodean el Parque ha adquirido especial importancia la utilización de sus fincas como coto de caza porque, en algunos casos, la explotación cinegética representa una importante fuente de ingresos. Uno de los espectáculos más sobrecogedores que nos ofrece la Naturaleza tiene lugar cuando las primeras lluvias refrescan el ambiente, a finales de septiembre, y se inicia el celo de los ciervos, con impresionantes bramidos resonando en las espesuras de las sierras. La “berrea’ es la llamada del animal macho persiguiendo a las hembras.

Una parte significativa de la superficie del Parque de Monfragüe es zona integral, a la que está limitado el acceso. No obstante, intentando compatibilizar su conservación con el uso público, se han abierto itinerarios y miradores para visitante tendrá sus motivaciones para acercarse hasta aquí y visitar cada uno de ellos en función de sus intereses. No son pocas las Guías y folletos donde se recogen esos aspectos a los que nos referimos y donde los interesados podrán recurrir para su información y asesoramiento más minucioso


MONFRAGUE Y LOS PUEBLOS
DE SU ENTORNO


CAÑAVERAL: Aunque algo retirado del Parque, gracias a la futura autovía Ruta de la Plata, ya en obras, se encontrará junto a una de las puertas de acceso al mismo. El antiguo Camino Real, utilizado para la trashumancia durante la Mesta, definió el origen y desarrollo de la localidad. Entre las notas que definen la arquitectura de la localidad hay que referirse al voluminoso tamaño de las chimeneas. El monumento más destacado es la iglesia de Santa Marina, de aproximadamente el siglo XIV, con retablos barrocos. Hay dos ermitas en el pueblo, dedicadas a San Roque y al Cristo del Humilladero. A algunos kilómetros del pueblo se encuentra la ermita de Nuestra Señora de Cabezón, patrona de Cañaveral.

Grimaldo, con su Torre del Homenaje, del que fuera castillo de los Bermúdez de Trejo, es obra del sigla XV, de planta cuadrada, aljibe y tres plantas. Cama rincón típica merece una visita la Villa del Arco, también llamada El Arquillo, caserío anexo de Cañaveral, en la falda de las sierras de Pedraso de Acím. Lugar de quietud extraordinaria para los que busquen sosiega y desde donde pueden contemplarse preciosas vistas. Hasta sus puertas llega la cola del pantano de Alcántara, una de las mayores obras de ingeniería hidráulica de Europa. En esa ubicación se puede contemplar el austero pera majestuoso Puente de Alcanétar, salvado de las aguas de la presa de Alcántara. La principal industria local está relacionada can el corcho. En CAÑAVERAL existe una estación de RENFE.

Desde CAÑAVERAL se pueden hacer las siguientes rutas:

lª) Camino del Torreón de Grimaldo, con las ruinas de la antigua Torre de Defensa.

2ª) Grimaldo-Cañaveral y visita a la ermita de Cabezón, donde se encuentra la Virgen, patrona de la localidad.
3ª) Subida al Arquillo y visitar uno de los árboles notables de Extremadura: el Olmo, de impresionantes dimensiones.

CASAS DE MILLAN Las edificaciones de vieja planta están construidas a base de mampostería de pizarra. Pueden observarse algunas escudos en sus fachadas y sus puertas de cantería. La iglesia parroquial de San Nicolás de Bari, del sigla XVI, está construida a base de mampostería y refuerzos de sillería. El retablo, recientemente restaurado, es plateresco, con pinturas de Diego Pérez de Cervera, discípulo de Luis de Morales, el Divino. En el suelo de la iglesia existe una pilastra hispanovisigoda decorada con una cruz y los signos Alfa y Omega. La ermita de Nuestra Señora de Tebas es del siglo XVII. Los aficionados a la buena mesa y a los placeres gustativas podrán degustar los afamados vinos de pitarra. También existe un apeadero de RENFE.

Rutas recomendadas desde CASAS DE MILLÁN:

1ª) Sendero de la Ermita de Tebas y arroyo de la Rivera, donde existe un viejo molino de harina.
2ª) Ruta de los Molinos, donde se puede apreciar un ejemplo de la arquitectura tradicional en un entorno de dehesa.

MALPARTIDA DE PLASENCIA: La iglesia malpartideña, dedicada a San Juan Bautista, es una de las grandes realizaciones parroquiales cacereñas del siglo XVI. Su voluminosa arquitectura destaca ampliamente por encima del caserío de la población. Es una construcción de mampostería y sillería, cuya parte más antigua corresponde a la cabecera. El edificio es todo de piedra labrada, de una sola bóveda, también de piedra. El retablo mayor es obra de los artistas vallisoletanos Agustín Castaño y Diego de Basoco, de la escuela del gran escultor Gregorio Fernández. El púlpito de hierro forjado, con elementos decorativos góticos, así como una imagen de Cristo crucificada, del sigla XVIII, son otras obras de interés en el conjunto de la iglesia. Las tres ermitas existentes en la localidad, dedicadas a San Blas, San Gregario y la Virgen de la Luz, pertenecen al siglo XVIII. Se hacen trabajos de marroquinería, forja, carpintería, guarnicionería, cuero, esparto, mimbre, corcho.

Rutas desde Malpartida de Plasencia:

1ª) Era de las Lagunas, en dirección a Barrado, con cercados de piedras y molino.
2ª) Carretera de la Mancona, con dehesas de encinas.
3ª) Dehesa Boyal “El Robledo”, con nidos de cigüeñas blancas en tendido eléctrico.
4ª) Camino de las Viñas, con el Mirador del Cerro Canalizo, desde el que se divisa parte de la Vera y el Jerte.
5ª) Itinerario de Santa Bárbara, desde cuyo cerro se observa Plasencia, Valle del Alagón, Gredas y Monfragüe.
6ª) Cordel de Ganado, hasta el Camping de Monfragüe.
7ª) Cañada Real Trujillana, hasta Villarreal de San Carlos, una buena manera de introducirse en el Parque Natural de Monfragüe, con el Puedo de la Serrana.

MIRABEL: Cabecera de las tierras del Marquesado, conserva aún edificios cuya nobleza y escudos nos hablan de la condición señorial de sus promotores. En las afueras de la localidad podemos visitar el edificio que fuera casa de recreo del Marqués de Mirabel. Otro elemento singular es el rollo que se levanta en la plaza de España. La iglesia de Mirabel está dedicada a la Virgen de la Asunción, de finales del siglo XV, de mampostería con refuerzos de sillares en esquinas y contrafuertes, tuvo posteriores reformas en los siglos XVI y XVII. Con bóveda de crucería, la torre dispuesta a los pies, la imagen de la Virgen de la Jarrera, talla del siglo XVI, es lo más interesante. En las proximidades y en lo alto del cerro del Acero, se localizan los restos del castillo, del siglo XIII. Existe una importante tradición de dulces artesanos, de muy buen paladar. Hay estación de RENFE.

Rutas recomendadas desde MIRABEL:

lª) Ruta de “Los Riscos”. Arroyo de la Garganta y formaciones de cuarcita, en las que anida una colonia de roquedos solitarios.
2ª) Vereda de Juan Pueda pasando junto al Castillo.

PEDROSO DE ACÍM: El interés arquitectónico y artístico del pueblo se centra en la iglesia de Santa Marina, en la plaza. De mampostería y sillería, como todos los que venimos visitando, tiene una nave rectangular con cubierta de madera a das aguas. En la capilla del lado sur existe un retablo plateresco. El retablo de la capilla mayor tiene columnas salomónicas. Existe una torre exclusiva para el reloj municipal. A tres kilómetros de Pedroso de Acím se encuentra el Convento del Falancar, considerado como el cenóbio más pequeño del mundo, con una superficie, su claustro, de doce metros cuadrados, y fundado en 1557 por el asceta alcantarino San Pedro de Alcántara. Durante el siglo XVIII se construyó un convento añadido al anterior, (de exquisita sobriedad y belleza, que conserva todo el encanto del lugar, con un micra-clima que lo hace muy acogedor en cualquier tiempo), con mosaicos de Magdalena Leroux decorando la iglesia del siglo XVI, donde también existe una estatua de San Pedro de Alcántara, de Pérez Comendador. Se hacen trabajos de madera y bolillos.

Rutas desde PEDROSO DE ACÍM:

lª) Pedroso de Acím- Máquina del tío Fabián (molino de agua).
2ª) Pedroso de Acím- el Arquillo, naturaleza en estado puro.
3ª) Calzada post-romana- Convento del Palancar.

SERRADILLA: El “tesoro de Serradilla”, notable conjunto de joyas prehistóricas del período orientalizante (Museo Provincial de Cáceres) da una idea de la antigüedad de la población. Serradilla alberga una de las más importantes imágenes extremeñas de devoción popular, el Cristo de la Victoria, en el retablo mayor de la iglesia del Convento de Agustinas Recoletas, del escultor madrileño Domingo de Rioja, de 1635. En la clausura de este convento se custodia un importante conjunto artístico, destacando principalmente la colección de pintura, con obras de la escuela madrileña de los siglos XVII y XVIII, de pintores coma Mateo Cerezo, Carreño de Miranda, Claudio Coello o Teodoro Ardemans. Este monasterio cuenta con elementos herrerianos y barrocos y, aunque las monjas agustinas recoletas que lo habitan son de clausura, puede visitarse la iglesia, que exhibe a ambos lados de su iglesia central una de las mejores colecciones extremeñas de pintores barrocos.

Merece atención, igualmente, la iglesia parroquial de la Asunción, de finales del siglo XV y principios del XVI. De origen gótico con modificaciones barrocas. Además del órgano barroco que existe en el coro, sobresale el retablo mayor, de 1740, en cuya hornacina principal se aloja la talla de la Virgen de la Asunción, obra de Luis Salvador Carmona en 1749.Las cuatro ermitas existentes en la localidad (Santa Ana, San Antonio, Santa Bárbara y Santa Catalina), son obras sencillas del siglo XVII. Recientemente, se ha construida una ermita en honor de San Cristóbal. Se hacen trabajos con bálago.

Rutas desde SERRADILLA:

1ª) Puedo de la Serrana (mirador natural del Parque de Monfragüe).
2ª) Sendero de la Barca, que atraviesa el Tajo y sigue hasta Torrejón el Rubio (zona de dehesa y mirador del Parque Natural de Monfragüe).
3ª) Umbría de Santa Catalina (Mirador dela Cruz).

TORREJON EL RUBIO: En la plaza se levanta la iglesia de San Miguel Arcángel, el edificio más importante de la localidad. Del siglo XVI, tiene techumbre de madera y presbiterio de planta cuadrada con bóveda de crucería. Dentro de su término se encuentra una buena parte del Parque de Monfragüe, perteneciendo a su municipio el castillo y la ermita, en cuyo interior se venera la imagen de la Virgen de Nuestra Señora de Monfragüe, patrona de Torrejón. Es una valiosa talla bizantina, de mediados del siglo XIII, y que representa a la Virgen con el Niño en posición sedente. Artesanía en madera de encina.

Rutas desde TORREJÓN EL RUBIO:

lª) Camino de Serradilla que comunica con el de la Barca.
2ª) Puente Viejo del Arroyo de la Vid, siguiendo la Cañada Real Trujillana, que atraviesa el Parque.
3ª) Solana de Las Corchuelas por Presa de “Los Arias”
También, podemos encontrar otras Rutas desde MONFRAGÜE, como son:
lª) Viilarreal de San Carlos-Castillo de Monfragüe, atravesando el Puente del Cardenal y adentrándose en la umbría.
2ª) Fuente de los Tres Caños al mirador
de la Tajadila (buitres leonados).
3ª) Cerro Gímio por el arroyo de Malvecino y su puente de piedra y
madera.
Además de la Calle Mayor, que conduce a la Iglesia, está la Avenida de Luis Boticario, en homenaje a un paisano, médico-cirujano, que fue un hombre solidario con los suyos y utilizando sus influencias colocó a muchas paisanos en Madrid, aunque todavía no le hayan dedicado una estatua, acorde con sus méritos.

Un lugar para reponer fuerzas con confianza es el bar-Restaurante El Romano (Déjense aconsejar).





© Senderos de Extremadura, 1999.
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