senderos de extremadura

CORIA

Una ciudad para visitar

La Antigua Sede del Marquesado de Alba, Episcopal y Milenaria

  José Manuel Bueno Calle. Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Extremadura

       Si lo que busca el turista es dedicar su tiempo a conocer otras gentes y otras costumbres; a disfrutar de la familia y los amigos; a practicar un turismo alternativo basado en la Historia, el Arte y la Naturaleza; un turismo cultural de interior, placentero y entretenido, lejos de las masas y los tumultos, fuera de los barullos y los ruidos.., debe entonces acercarse a Coria, la antigua sede del marquesado de Alba, episcopal y milenaria, hoy convertida en la ciudad más importante de la Comarca del Valle del Alagón: artería fluvial que da vida económica y nombre a este bello enclave nortextremeño situado al noroeste de la provincia de Cáceres.

Hasta ella puede llegar el futuro excursionista por carretera: bien a través de la EX-109 (Cruce Puente de Alconétar-Coria) que enlaza con la N-630 (Gijón-Plasencia-Cáceres-Sevilla); ó, por la EX-108 (Navalmoral de la Mata-Ciudad Rodrigo) que conecta con la N-V o Autovía de Extremadura (Madrid-Lisboa) y la N-620 (Guarda-Salamanca-Valladolid-Burgos).

Y tomando alguno de esos caminos, después de haber dejado atrás extensos y fragosos parajes de dehesas salpicados de encinas y alcornoques, contempla el viajero sobre empinada meseta, un cerro cortado por el río Alagón sobre su flanco meridional, desde donde se alza, majestuosa y gallarda como siempre, la Ciudad de Coria; bajo cuya apariencia reposan los vetustos vestigios de la Cauria vettona, la Caurium hispanorromana y la Quriya musulmana.

Arribado hasta las puertas de la Ciudad, puede deleitarse ahora el turista con una de las mejores fortalezas conservadas, en su conjunto, de entre todas las halladas en el resto de Europa. Volumétricos lienzos de sillares que configuran la granítica Muralla Romana de época Bajo Imperial (finales del siglo III o principios del siglo IV d. C.); rincones de sombra eterna entre los cubos que protegen su contorno. Y, tras las viejas murallas, después de haber penetrado por alguna de sus cuatro puertas de acceso (Puerta de San Pedro o del Sol; de la Guía o de la Ciudad; del Rollo o de San Francisco y Nueva o del Carmen), descubre, el infatigable viajero, el Casco Histórico Artístico de Coria: declarado Bien de Interés Cultural con categoría de Conjunto Histórico, el 25 de mayo de 1993.

Un apacible y reposado paseo por las silenciosas callejuelas, plazas y plazuelas que describen el trazado irregular medieval de la ciudad intramuros, puede acercarnos no solamente a la hipotética forma y estructura de la ciudad antigua: desde sus orígenes y su transcurrir por el pasado hasta la actualidad; sino a descubrirnos la arcaica urbe como un conjunto integral: relacionando los edificios y monumentos de una parte y, de otra, por el nombre y denominación de sus vías.

Ante el caminante, se irán presentando los nombres de calles y plazuelas, cuyos topónimos recuerdan, tanto a edificios o monumentos aún hoy visibies, como otros del pasado: Plaza de la Catedral, de la Cava, Plazuela de Santiago, Calle de la Iglesia, de la Sinagoga, de la Muralla, del Horno, de la Cárcel Eclesiástica, del Hospital, de la Carnicería, Monjas, Albaicín, Alojería, Plazuela de San Juan, de San Benito, Calle del Carmen...; así, como de personajes ilustres de la vida civil y religiosa que moraron y dejaron su huella e impronta en Coria, como lo corroboran los escudos de sus linajes que se muestran embebidos en las fachadas de los edificios: Plaza del Duque, del Obispo Alvarez de Castro, del Doctor Camisón, Calles del Rey, de Alfonso VIII, del Obispo Peris Mencheta, del Cardenal Spínola, del Obispo Moreno Barrios, de Alonso Díaz...; o, como las referentes a gremios y profesiones del pasado: Calles de los Paños, de las Hilanderas, de los Labradores, del Horno...; y también, las concernientes a características o elementos arquitectónicos decorativos y funcionales de la primitiva Ciudad: Plaza del Rollo, de la Cava, Calle Rejas, Corredera...

Sin embargo, son los monumentos, erguidos desde épocas pretéritas, los que dan fe y nos aguardan, plácidamente, para darnos a conocer lo que fue, y es, la Historia de esta Ciudad; y los que constituyen hoy, el Patrimonio y las señas de identidad de este Pueblo. Obras arquitectónicas tan insignes como la S. I. Catedral de Santa María de la Asunción: símbolo histórico de la ciudad de Coria; declarada Monumento Histórico Artístico por Real Decreto, el 6 de junio de 1931. Acercarse para conocer la rica y densa historia de esta solemne Catedral Gótico-plateresca, es dar un paso más para descubrir, con detalle, las preciosidades y curiosidades que la misma atesora, muchas de ellas recogidas y expuestas en su Museo Catedralicio: desde el nombre de sus donantes, a los maestros que en ella trabajaron; desde ensimismarse con sus espléndidos y decorativos retablos, a apreciar la delicadeza de tallado de su fértil imaginería o de sus magníficos lienzos; desde la contemplación de su suntuosa colección de platería, hasta la veneración de sus santas reliquias. En definitiva, todo un espacio de sosiego y recogimiento convertido en monumento capital de la Historia del Arte de Extremadura.
Busque también el fatigado turista, el silencio monacal que proyecta en el ambiente el coqueto Convento de la Madre de Dios: fundación del siglo XV regentada por Religiosas Franciscanas Observantes de la T.O.R., famosas en la localidad por la delicadeza, el esmero y el exquisito arte y buen hacer en la elaboración de sus artesanales dulces. Edificio religioso éste, que corrió mejor suerte en los avatares de la historia cauriense que el Convento de Religiosos Descalzos de San Francisco: fundación del Duque de Alba, D. Francisco Álvarez de Toledo, en 1561, y desamortizado a mediados del siglo XIX, hecho que propicio su estado actual de ruina total.

De igual modo, puede también apreciar el viajero las vetustas prisiones con que contó la Ciudad, caso de la Cárcel Real: edificio habilitado en 1686 con fondos de la Ciudad y su Partido y que acoge, en sus remozados calabozos, el Museo de Historia y Arqueología Local. Así, como los restos, en fachada y paramentos, de la Cárcel Eclesiástica: fundación del Obispo D. Juan José García Álvaro, en 1760.

Pero si lo que deseamos es acercarnos a la oración, puede optar el recién llegado por visitar la Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol: templo del siglo XVI que remata en fachada con bella espadaña dieciochesca trazada por el afamado arquitecto salmantino, D. Manuel de Larra y Churriguera; ó, a extramuros, en la Capilla del antiguo y remodelado Hospital de San Nicolás de Bari: fundación del Cardenal D. Íñigo López de Mendoza, en 1535; y, algo más alejado del Casco Urbano, en un bello paraje que mira a la Vega junto al acantilado que describe el río Alagón por su margen derecha, en el dieciochesco y barroco Santuario de Ntra. Sra. de Argeme, patrona de Coria; declarado Monumento Histórico Artístico por Real Decreto, el 30 de marzo de 1983.

Más, una Ciudad de tanto abolengo, debía estar representada por sus correspondientes símbolos de poder y de dominio que, en el plano señorial, estuvieron ostentados por los ilustres señores Duques de Alba y Marqueses de Coria; y, en el de la curia romana, personificados por los magnánimos Obispos de la Diócesis Cauriense, sin duda, una de las más antiguas de Extremadura.

Así, símbolos de estos poderes sobres sus vasallos en Coria se alzan, por lo que respecta al señorío nobiliario del Ducado de Alba: el soberbio y majestuoso Castillo, por una parte; cuya torre del homenaje, baluarte trazado por el arquitecto Juan Carrera a finales de 1472, se yergue impertérrita sobre los rojizos caseríos y la dilatada vega de la capital del Alagón; y, por otra, el renaciente Palacio Ducal, morada de los antiguos dueños y Marqueses de Coria; obra proyectada por el "maestro mayor de obras" de la Casa de Alba, Martín Caballero, a finales del siglo XV y principios del siglo XVI. Mientras que por lo que concierne al poder eclesiástico: son la Catedral y el Palacio Episcopal los referentes más inmediatos de la autoridad del obispado sobre la socampana de sus posesiones en la ciudad; y cuyo edificio, fue reconstruido por el entonces Obispo D. Jerónimo Ruiz de Camargo, allá por el año 1628; quien además le cupo, entre otras donaciones y proyectos de obras, la fundación del Colegio Seminario Menor Conciliar, en 1623; actualmente, convertido en Complejo Cultural de la Ciudad.

Puede finalizar el excursionista este agradable e ilustrativo paseo por el Casco Histórico Artístico de la ciudad intramuros, recorriendo el antiguo barrio judío determinado por las Calles Sinagoga y colindantes; etnia cuya población debió de ser muy numerosa como lo atestigua su importante aljama -hoy desaparecida- con su propia sinagoga y baños. Así, como la morena o aljama musulmana, que debió estar constituida por las actuales Calles Alojería -bebida árabe refrescante compuesta de agua, miel y especias- y Albaicín -terreno o barrio elevado-.

No obstante, silo que verdaderamente despierta el interés del turista es la Naturaleza, ésta se manifiesta con generosidad en los entornos más próximos de la Ciudad.

Justamente descendiendo por el denominado Camino Real, vía empedrada erigida a mediados del siglo XVI, el viajero conecta, tras haber cruzado el legendario Puente Medieval (1518), con el Paseo fluvial de "La Isla": idílico paraje a orillas del río Alagón en el que se conjugan la naturaleza con el deporte (debido a la proximidad del polideportivo y las piscinas municipales) y el paseo agradable; la gastronomía (debido a la instalación de chiringuitos) con el ocio y el tiempo libre en verano (baños, piragüismo y lectura amena en el "bibliorrío" o biblioteca ambulante).

También próximo y contiguo al anterior, se haya el Parque fluvial de "El Tamujal": área de paseo y de descanso junto a la margen derecha del río, y observatorio natural de anidación de aves al alcance de aquellos que quieran disfrutar de la fauna y flora del bosque de ribera. Y para aquellos que quieran poner un alto en el camino sin salir del núcleo urbano, tras un fatigado deambular recorriendo el legado monumental de la Ciudad, recomendamos el microclimático Parque de Cadenetas: un espacio de formas y de colores; un jardín para el ocio y el descanso puesto a su servicio, que alberga diferentes especies de aves y plantas con fuentes, estanques, pérgolas, mobiliario infantil, kiosco, etc.

No menos sugerente y educativo deja de ser el Jardín Botánico de Coria: antiguo vivero de la ciudad ubicado en la carretera Ex-109 (Coria-Cáceres). Espacio de 1,5 Has, que alberga una rica colección de la flora representativa del bosque mediterráneo y de ribera, convertido en área de descanso y Centro de Educación Ambiental. Un mundo de sensaciones y un espectáculo natural que el turista no se debe perder. Atractivos son, también, los miradores urbanos localizados a intramuros, caso de los Miradores de "El Cubo", de la Catedral y de "Los Duques de Alba": terrazas enclavadas en la vertiente Sudoeste de la Ciudad y desde las que se vislumbra una excelsa y privilegiada panorámica paisajística de la verde, fértil y refrescante Vega del Alagón. Y, a extramuros, los naturales Miradores del Santuario de Ntra. Sra. De Argeme: balcón natural sobre las hoces del río Alagón abierto a la contemplación de la rica flora de ribera y de los fértiles cultivos que ofrece la productiva tierra de vega; elementos, ambos, que aportan un variado efecto cromático panorámico en las distintas estaciones del año; Y del Mirador de "El Sierro": enclave situado en una altiplanicie desde la que pueden contemplarse, tanto el legado monumental de la milenaria ciudad de Coria, como las holgadas dehesas de su término.

También los amantes de las tradiciones enraizadas en los pueblos, encontrarán en Coria recursos etnológicos suficientes con los que poder descubrir sus antiguas tradiciones, costumbres y leyendas. De hecho, aún hoy existen diseminadas, decorando algunas de las paredes de los vestíbulos de las anti-guas casas del Casco Histórico, las herramientas y utensilios propios de los trabajos agrícolas y ganaderos de nuestra Tierra. Mas, no debemos olvidar, tampoco, las célebres y culinarias "matanzas" del cerdo y, la casi desaparecida lengua del dialecto "castúo" subordinada al "Artu Ehtremeñu", subvariante específica del leonés oriental variante, asimismo, del astur-leonés; cuyos modalismos locales se hablaban en los pueblos de las Comarcas de Alcántara, Coria, Sierra de Gata y Las Hurdes al coincidir, estos pueblos de la actual provincia de Cáceres, con las que en tiempos pretéritos estuvieron bajo el dominio del Reino de León.

Del mismo modo, aún se siguen man-teniendo vivas determinadas leyendas populares como es el caso del origen de "El Bobo de Coria"; el que fuera bufón de la Corte inmortalizado por los pinceles del maestro universal de la pintura barroca, D. Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, y que debió nacer en alguna de las alquerías diseminadas por la Comarca de Las Hurdes antes de que fuese regalado, por el Sr. Duque de Alba, a su majestad el rey D. Felipe IV. Y, al igual que ocurre en otras poblaciones peninsulares, cada vez son menos los recursos que van quedando de la rica tradición artesana basada en la ancestral cultural popular de la forja, el barro, la madera, la orfebrería, los encajes, los bordados, etc., pero que aún hoy pueden observarse en Coria.

Y si lo que desea el turismo es la buena cocina, la localidad presenta una diversificada y variada oferta gastrológica condimentada por la fecunda gastronomía popular basada en la elaboración de la carne del cerdo en las tradicionales "matanzas"; despiece de sabrosos jamones y preparación de todo tipo de embutidos: lomos, chorizos, morcillas...; así, como de otros ricos platos confeccionados en estas jornadas culinarias, caso de la "chanfaina" (sopa de sangre con pan y trozos de las vísceras del cerdo -hígado, sesos, riñones...-); o, desde las habituales "migas", pasando por los deliciosos mojos y escabeches de bogas, barbos y tencas.

Una gran variedad de suculentos e interesantes platos, que se ven enri-quecidos con los preparados en los modernos restaurantes de la Ciudad ("Casa Campana", "Bobo de Coria", "Casa Maxi", 'Envido", "Las Torres", "Triana"...): "boletus a la crema de almendras", "hojaldre con criadillas de la tierra", "crema de boletus edulis", "morcillas de kiko con tomate", "ensaladas de bacalao", "revuelto de las Torres", "rabo de toro", "calderetas"...

Un amplio repertorio en el que tiene que incluirse la espléndida repostería popular representada por las "roscas bañadas", las "floretas", los "coquilos", las "perrunillas", los "huesos de santos" o "de difuntos", las "bolluelas", etc.; y, la no menos importante, repostería artesanal de las Monjas Franciscanas del Convento de la Madre de Dios, a base de sus tradicionales "roscas de piñonate", "mantecados","brazos de gitano", "mazapanes","galletas surcadas"...

Es de destacar, también, la tradición festiva de Coria; donde cada barrio muestra su propia peculiaridad con motivo de sus fiestas; y donde la diversión y el ambiente de tapas y de copas están garantizados en los bares ubicados en la Plaza del Rollo y sus alrededores. Por tanto, aquellos que busquen un lugar donde pasarlo bien disfrutando de los saraos y el buen ambiente encontrarán, entre las numerosas posibilidades que ofrece la Ciudad, alguna que se adapte a sus gustos.

Entre algunas de esas ineludibles fechas festivas en las que puede darse cita el jovial viajero, se encuentran las festividades de:

"San Sebastián": Fiesta religiosa que conmemora el martirio del santo a través de una ceremoniosa procesión junto con la quema, en su honor y alabanza, de una espléndida pila u hoguera de leña la noche del diecinueve al veinte de enero.

"Carnavales": Fiesta popular del calendario cristiano, de fecha movible al depender de la celebración de la Pascua, en la que el júbilo y la exultación son las notas predominantes durante esta festividad.

"Semana Santa": Festividad religiosa dependiente de los ciclos lunares -meses de marzo o abril-, que conmemora el martirio y muerte de Jesucristo con omnipotentes cortejos de solemnes pasos procesionales custodiados y procesionados por las diferentes Cofradías Religiosas de la Ciudad: "Santa y Vera Cruz", "Santísimo Cristo de la Salud', "Santísimo Cristo de los Afligidos" y "María Santísima del Amor Hermoso".

"Cruz de Mayo": Festividad religiosa celebrada el día 3 de mayo y cuyo variado programa recoge una ceremoniosa procesión que recorre las distintas Cruces diseminadas por la Ciudad, como símbolo del martirio y calvario de Cristo.

"Lunes de Cruces o Día de la Rosca": Fiesta reliogioso-popular celebrada el segundo lunes de Pascua en los parajes próximos al río Alagón y, a la que muy bien, puede considerársela como un divertido día de campo. Costumbre popular que aún hoy permanece en el recuerdo del pueblo; basada en las tradicionales "roscas", decoradas con confites, que las madrinas regalaban a sus ahijados por estas fechas, y que éstos, compartían con sus familiares y amigos.

"Romería de la Virgen de Argeme":Fiesta religiosa, precedida de novenario, que se celebra el primer lunes después del segundo domingo de mayo en el Santuario de Ntra. Sra. de Argeme. Homenaje anual que el pueblo de Coria dedica a su Patrona con una Misa Mayor presidida y oficiada por el Excmo. Sr. Obispo de la Diócesis de Coria-Cáceres, y posterior disfrute de los congregados de un agradable y festivo día de campo, de "cañeo" y de "viandas".

"Corpus Christi": Festividad religiosa de fecha movible muy próxima a junio al depender de la Pascua. De la misma, destaca su solemne Procesión de la Eucaristía por el Casco Histórico de la Ciudad y el nombramiento del Abanderado de las Fiestas de San Juan.

"Fiestas de San Juan": Fiesta religioso-popular, declarada de Interés Turístico Regional, que se celebra, cada año, del 23 al 30 de junio. Sus orígenes parece ser que se remontan a los ancestrales tiempos de la cultura vettona, primigenios moradores de estas tierras. Pueblo de etnia celta que rendía culto al toro como animal sagrado, conjugando la magia y el mito, con el sacrificio y el fuego; rituales paganos, todos ellos, que convergen en las celebraciones estacionales del solsticio de verano. Durante el desarrollo de las fiestas, los toros corretean libremente por las angostas calles del recinto intramuros del Casco Histórico entre la algarabía y el júbilo, tanto de residentes, como de cuantos desean estar estos días con nosotros disfrutando y sintiendo las fiestas de verdad.

"Jueves Turístico": Feria de Muestras anual que se celebrará el próximo 15 de agosto, y en la que se darán cita los artesanos y las empresas de Coria y Comarca.

"FECOR 2002": Feria de Muestras bianual que se celebrará entre el 5 y el 8 de septiembre de 2002, y en la que estarán representadas las empresas y los artesanos de las comarcas fronterizas, así como todos aquellos que deseen participar en la misma.

Destacar también, para aquellos amantes de la Cultura, que la Concejalía de Cultura, a través de su departamento de animación socio-cultural organiza, durante todo el año, distintas actividades relacionadas con el ocio y la cultura que van desde: certámenes de teatro y de guitarra; organización de talleres lúdico-educativos y cursos de bailes; hasta la celebración de festivales folklóricos y musicales ("Festival Folklórico Internacional de los Pueblos del Mundo"; Danzas y Bailes típicos Tradicionales...); etc..

Y para los acérrimos al Deporte, el Patronato Municipal de Deportes de Coria organiza, a lo largo del año, toda una serie de actividades físico-deportivas dirigidas a todas aquellas personas, de cualquier edad y sexo, que quieran participar y ocupar su tiempo de ocio en la actividad lúdica y deportiva. Para ello, cuenta con un gran abanico de alternativas deportivas donde elegir: bien, a través de sus Escuelas Deportivas: Ajedrez, Baloncesto, Balonmano, Karate, Atletismo, Gimnasia de Mantenimiento y de Psicomotricidad para la Tercera Edad, Voleybol, Tenis, Badmintón, Triathlon, Piragüismo y Natación; así, como de otras actividades de temporada tales como: Campeonatos de Fútbol-II, Fútbol-Base, Fútbol-Sala "Veteranos", Senderismo, Marchas de Mountain-Bike y de Cicloturistas, Cross Urbanos y de Campo a través, Campeonatos de Petanca y Juego de la Rana, Aeromodelismo, Deportes de Orientación, Juegos Populares, etc. Además, todos los años, se celebra un evento deportivo de importancia internacional como es el "Triathlon Ciudad de Coria".

En definitiva, esta Ciudad que empezó a caminar en la historia hace milenios sabiendo aglutinar su pasado, cuyos recuerdos reposan silenciosamente sobre su vetusto Casco Histórico, es la que aguarda pacientemente al viajero como núcleo atractivo y floreciente; enlace perfecto de pasado y porvenir; de presente dinámico y emprendedor.

© Senderos de Extremadura,1999.
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