senderos de extremadura

Tras las huellas del Quijote en

CIUDAD REAL


Comenzamos nuestra ruta en el municipio de HERENCIA típico pueblo manchego de casas encaladas en las que compite en protagonismo el blanco inmaculado y el añil, que rodean la plaza de España, núcleo aglutinador del pueblo, en la que se encuentra la Iglesia de la Merced; La iglesia formaba parte del antiguo convento de frailes Mercedarios fue fundación de don Juan de Austria, que fue prior de la Orden de San Juan en 1.650. En los alrededores de la Plaza de España se encuentra la Iglesia de la Inmaculada Concepción del S.XVII. Al visitar Herencia es obligado degustar sus quesos y si tenemos ocasión, asistir a su fiesta mayor, el carnaval, declarada de interés turístico regional, en el que salen las figuras del pene y las ginetas. Dejamos atrás este municipio para tomar la nacional N-420 en dirección.

PUERTO LÁPICE, Conocida desde antiguo como "Ventas del Puerto Lápice", se trata de una población puramente machega, en el que destaca su preciosa y singular plaza mayor porticada de doble altura en madera pintada de color rojo, y que destaca en el centro del pueblo, rodeada de calles y casonas, adornadas con rejerías.
Como su nobre de antaño indica, era un lugar de paso, en el que había múltiples ventas una de las cuales, Cervantes inmortalizó en su obra, ya que en ella fue armado caballero D. Quijote. Retomamos la nacional IV, de Madrid-Andalucia, para dirijirnos esta vez a

VILLARTA DE SAN JUAN, población bañada por el río Cigüela, sobre el que podemos ver un interesante puente romano reformado en época de Felipe II; y que consta de 300 m. de largo por 5 de ancho. Junto a éste se encuentran los restos de otro puente de finales del s. XVIII. Su iglesia parroquial es del s. XVI y y en el municipio podemos apreciar además algunas casas, históricas, de finales del s. XIX, principios de XX, tomamos ahora la carreta 4026, y a 8 km, encontramos el municipio de:

ARENAS DE SAN JUAN, población situada en un altozano desde el que se divisa el río Cigüela, posee gran importancia porque presenta un bello ejemplo de iglesia románico-mudejar, en su parroquia de Nuestra Señora de las Angustias es uno de los edificios más bellos y originales del arte de finales del s. XII, principios del XIII. En el exterior el signo más evidente de su estilo es su cabecera; en el interior unas pinturas románicas del s. XIII situadas en el ábside. También es de resaltar su cercanía al Parque Nacional de las Tablas de Daimiel. Retornamos a Villarta para dirigirnos a

Lagunas de RuideraARGAMASILLA DE ALBA, municipio manchego de gran riqueza arqueológica, pudiéndonos remontar, gracias a sus hallazgos, a época romana y visigoda. Sin embargo, será durante el renacimiento, cuando alcance su apogeo, concretamente en los s. XVI y XVII. Aquí encontramos "la cueva del Medrano", en la que según la tradición, parece ser que Cervantes, estando preso, dio comienzo a El Quijote. Esta cueva-carcel, se encuentra situada en una esquina, en el centro de la población, tiene una sola planta y cueva en dos niveles, a la que se accede por el patio. Fue declarada monumento en 1.972. Otro edificio significativo de la villa, es la popular casa del Bachiller Sansón Carrasco. De notable interés es la iglesia parroquial de San Juan Bautista, obra del s. XVI con algunas capillas laterales del s. XVII.

A doce kilómetros de este municipio, junto a la presa del pantano, se encuentra el castillo y santuario de Peñarroya, lugar de romería para las gentes de Argamasilla y La Solana que comparten patrona, la Virgen de Peñarroya. El castillo musulmán pasó en 1.215 a manos de la Orden de San Juan y conserva dos recintos amurallados, torre del homenaje, cuatro torreones y patio de armas, donde se encuentra la puerta principal del Santuario; contiene éste un retablo barroco y pinturas murales, la imagen de la Virgen se guarda en un camarín con pinturas y copias de cuadros de Murillo y Rafael. Seis kilómetros aguas arriba del castillo se han encontrado restos romanos en el Sotillo.

A la vereda de este Santuario, comienza el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, una de las reservas lacustres más importantes de la Península Ibérica. 14 lagunas componen el conjunto, nueve de las cuales pertenecen al término municipal de Ossa de Montiel y el resto a la provincia de Ciudad Real (Argamasilla, Villahermosa). Estas lagunas y su entorno disponen de comunidades vegetales típicamente meseteñas entre las que dominan los encinares, que conviven con sabinas, olmos, álamos y un denso matorral compuesto especialmente por coscojares, aliagas y espinos. Entre la riqueza faunística son de especial interés las aves acuáticas como el ánade real, el pato colorado, la focha común, el somormujo y el porrón moñudo, y gran cantidad de rapaces, anfibios, avutardas y sisones. Gracias a los dos últimos años de lluvia las lagunas han recuperado en parte sus niveles hídricos y hoy se encuentran en un nivel aceptable.

Su extensión gira en torno a los 25 km. y desde la primera a la última descienden 120 metros y cada una recibe un nombre. Remontando, comenzaremos por la del Cenagal, siguiendo por la Celadilla, Cueva Morenilla, Laguna del Rey, La Colgada (con bellísimas cascadas y que comparten las dos provincias limítrofes), Batanas y Salvadora, Lengua, Redondilla, San Pedro, Tinaja, Tomilla, Conceja y La Blanca.

RUIDERA, el municipio, se encuentra entre la Laguna del Rey y la de Cueva Morenilla. Esta población surgió junto al Puente del Rey y la Casa del Rey. Junto a la Laguna del Rey se encuentran los restos de la antigua Fábrica de Pólvora, obra de Juan de Villanueva por encargo de Carlos III.

En la zona de las lagunas existen gran cantidad de instalaciones hosteleras y de esparcimiento y están permitidas las prácticas de actividades acuáticas, de hecho, varias empresas de actividades de este tipo, operan allí.. Cerca de la laguna de San Pedro y del camino que lleva a la ermita de San Pedro, se encuentra la famosa "Cueva de Montesinos" inmortalizada en El Quijote. Muy próximos se encuentran los restos del llamado Castillo de Rochafrida. Abandonamos las Lagunas en dirección a Ossa de Montiel, donde poco antes de llegar, a la izquierda, tomamos la desviación que nos lleva al insigne pueblo de

TOMELLOSO, típico enclave de la llanura manchega, es famoso en el mundo entero por su actividad vitivinícola. En el centro del núcleo urbano se sitúa la Posada de los Portales, edificio de la segunda mitad del s. XVII con interesantes galerías de balaustres, conserva la estructura de venta manchega, aunque en la actualidad es un centro cultural; la iglesia parroquial de la Asunción, del s. XVI, reformada en el XVII y de estilo barroco. En la glorieta de María Cristina se encuentra el museo monográfico dedicado a Antonio López Torres y su obra pictórica. Otros edificios destacables son la estación de ferrocarril y algunas bodegas de los siglos XIX y XX. Característicos de la zona son los llamados bombos manchegos, que son una especie de chozas abovedadas hechas con lajas de piedra sin argamasa. En su interior, chimenea, camastros de piedra y pesebres para el ganado. En la carretera a Pedro Muñoz podemos ver uno junto al intresante Museo Etnológico del Carro, también en esta importante localidad.

Llama también la atención, el conocer que el subsuelo de Tomelloso está horadado por más de cuatro mil cuevas que en otro tiempo la mayoría fueron bodegas y que aún conservan gigantescas tinajas. Continuando por la planicie manchega, a lago más de 30 kilómetros, encontramos el gran municipio de

ALCÁZAR DE SAN JUAN, importante nudo de de comunicaciones tanto ferroviario como por carretera, fue durante la edad media centro neurálgico de la comarca del Campo de San Juan. Conserva importantes muestras de su pasado histórico vinculado a esta Orden militar; y su nombre viene de época celtíbera "Alcés" y romana "Alcas". De esta época que podemos ver interesantes mosaicos en el Museo Municipal. El nombre de Alcázar es de época árabe.

El núcleo urbano se organiza en torno a la Plaza de Santa María y el torreón del Gran Prior. La Iglesia de Santa María la Mayor, de origen románico y del que aún persiste el ábside semicircular transformado interiormente en época barroca; en el interior destaca el camarín de la Virgen, obra barroca de fines del s. XVIII, decorada con yeserías y azulejería de Talavera. Restos góticos y mudéjares en algunas capillas e interesantes retablos y obras artísticas. Del palacio del Gran Prior de los Hospitalarios se conserva el torreón, declarado bien de interés cultural, y la capilla palacial, que presenta una estructura almenada y ventanas góticas. En la capilla palacial se encuentra el museo y alberga los restos arqueológicos de la zona. El carnaval (declarado fiesta de interés turístico regional) se celebra curiosamente del 25 al 28 de diciembre, con los populares concursos de murgas y carrozas

Otros edificios dignos de mención en esta villa, son: la parroquia de Santa Quiteria, s. XVI-XVII, la iglesia de San Francisco, gótica de transición, la de la Santísima Trinidad, con interesante portada barroca, y el convento de Santa Clara o de la Concepción. Así como importantes casas solariegas de los s. XVII al XIX: las del conde de las Cabezuelas, la de don Miguel Enriquez de Luna.., y algunos molinos. Sin embargo, si algún municipio es conocido y reconocido por sus molinos, este es sin duda:

CAMPO DE CRIPTANA, posee sin duda el conjunto más emblemático de molinos de la provincia. Capital del campo del mismo nombre, la actual población es el resultante de la unión de varias poblaciones más pequeñas: Criptana, el Campo y Villajos. El núcleo urbano más antiguo estaba situado donde hoy se encuentra el santuario del Cristo de Villajos; de allí se trasladaron sus habitantes hacia el castillo de Chitrana, lugar donde hoy se alza otro santuario, el de Nuestra Señora de Criptana.

Los primeros asentamientos datan de antiguo, concretamente del calcolítico, la Edad del Bronce y del Hierro, así como de época romana. Al igual que muchos pueblos de la Mancha, fue durante siglos de dominio musulmán hasta que en 1.212 pasó a manos de la Orden de Santiago. En el santuario del Cristo de Villajos se conserva una talla del s. XIII de Virgen con el Niño, encontrada durante la restauración de 1.982.

Por lo que respecta a sus molinos, estos están situados en la sierra de la Paz; en la actualidad se conservan 10 de los 32 que tuvo en otras épocas. Tres de ellos han sido declarados monumentos por su antigüedad. El Burleta data de 1.555, tiene 6 m. de diámetro y 12 ventanillos orientados según los doce aires, conserva en el tercer nivel su maquinaria para moler en perfecto estado. El Infante es de 1.500 y presenta algunos deterioros en su estructura. El Sardinero se encuentra mejor conservado. Estos tres molinos son de propiedad municipal, los otros siete fueron construidos a partir de 1.900: el Culebro alberga el Museo Sara Montiel, la Quimera el Museo de Labranza y en el Pilón el Museo del Vino. Al pie de esta sierra se ha pretendido conservar un ámbito de casas populares manchegas encaladas, estrechas calles, con algunas escalinatas. Una de ellas es la Casa de los Tres Cielos, típica vivienda-cueva que se encuentra en la Cuesta de la Virgen.

Al margen de los molinos, esta ilustre villa posee otros monumentos dignos de mención y visita: la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, de estilo ecléctico con dominio del neoclásico; el edificio del Pósito, del siglo XVI pero restaurado en el XVIII, cuenta en su portada con el escudo de los reyes castellanos. La iglesia barroca del convento del Carmen, de finales del s. XVII con típica planta jesuítica, conserva una imagen de la Virgen del Carmen cuyo rostro es obra del ilustre Salzillo.

También posee algunas ermitas de interés: la de la Vera Cruz, del s. XVI, la de San Cristóbal, barroca, la de San Sebastián y la de San Pedro, la de Madre de Dios, también barroca de finales del s. XVIII.

Por último y para finalizar nuestra ruta, visitaremos PEDRO MUÑOZ, insigne villa manchega que también inmortalizó Cervantes, en la que donde destaca la Iglesia de San Pedro y algunas mansiones solariegas de arquitectura típicamente manchega como la Casa de la Paca. En las afueras del pueblo, al norte existe un conjunto de pequeñas lagunas de gran belleza y valor ecológico y que ofrecen unas condiciones ideales para la observación de las aves acuaticas.

Esta ruta queda complementada con los lugares cervantios de las provincias de Toledo y Cuenca, por lo que sugerimos que, si se dispone de tiempo continúen por estos para realizar la ruta completa y experimentar la sensación de viajar a la época en la que el Ilustre Caballero recorrió su corcel Rocinante y su sabio compañero Sancho, estas tierras manchegas.

© Senderos de Extremadura,1999.
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