senderos de extremadura

Castilblanco

Texto: Fernando Luengo Soria
Fotos: Francisco Peralvo Luis

       Situado al NE de la provincia de Badajoz, limita su término por el Norte con el de Alía en la provincia de Cáceres, llegando a las estribaciones de la Sierra de la Mimbrera en el sistema orográfico de los Montes de Toledo; de esta cordillera recibía el nombre la comarca que se extendía por zonas de la provincia de Badajoz, Toledo y Ciudad Real. La parte de esta comarca perteneciente a la provincia pacense, pasó a denominarse La Siberia, término con que se la conoce en la actualidad.

     Castilblanco se encuentra en la zona norte de la Siberia, que comparte con los municipios de Helechosa y su anejo Bohonal de los Montes, Villarta de los Montes, Fuenlabrada de los Montes, Herrera del Duque con Peloche y Valdecaballeros.

     La situación geográfica, con las actuales vías de comunicación, colocan a Castiblanco en una zona privilegiada, distando de Madrid 210 kilómetros, 220 de Badajoz, 150 de Mérida y Toledo, 135 de Cáceres y 100 de Talavera de la Reina.

     La carretera N-502 une Castilblanco con Talavera de la Reina, donde se toma la autovía de Extremadura para llegar a Madrid, Ciudad Real y Córdoba. Para ir a Mérida y Badajoz, se accede a la N-430 en el pantano de Puerto Peña (García Sola) que enlaza con la misma autovía a la altura de Santa Amalia.

RELIEVE

     Los 142 kilómetros cuadrados del término municipal limitan, al norte, con alía (Cáceres); oeste con Valdecaballeros y este y sur con el río Guadiana (embalse de García Sola).

     En el término pueden distinguirse dos tipos de suelo muy bien diferenciados: el norte de arcilla y el sur de pizarra, estando asentado el núcleo urbano prácticamente en el límite de ambos; al este encontramos un pequeño afloramiento de cuarcitas (Cerro de la Piedra).

La forma de relieve más característica se sitúa en la zona arcillosa donde se formaron las típicas rañas o glacis, provenientes de la erosión de las sierras que limitan el término.

     Esta formación se caracteriza por ser zonas relativamente elevadas cuya parte superior es completamente plana. Se alinean de norte a sur y entren ellas, los arroyos forman valles mas o menos amplios. Estas rañas se comunican todas entre si por su parte superior situada al norte.

     La zona de pizarras está formada por cerros de menor altitud que van a caer al Guadiana. En esta zona se encuentran las dehesas y tierras de labor, mientras que en la otra veremos los amplios olivares, base de la economía local, que ocupan las rañas y sus barreras, así como algunas viñas que dan el excelente vino de pitarra de producción limitada.

HIDROGRAFIA
     El principal curso de agua es el río Guadiana que recorre el término por el este y por el sur, sirviendo de límite con La Tierra de Herrera del Duque donde cerca de sus margen, aunque en término de Herrera, pero muy próximo a Castilblanco, se encuentra el palacio de Cijara, construcción de principios del siglo XIX.

     El tramo del río que recorre la jurisdicción, embalsado por aguas del Pantano de García Sola, es un ligar idóneo para la práctica de la pesca y actividades náuticas.

     La otra corriente de agua permanente discurre por el oeste, sirve de límite, en parte de sus curso, con el término de Valdecaballeros.

     Este río, afluente del Guadiana, el río Guadalupe o Guadalupejo, provenientes de la sierra de Guadalupe, localidad histórico-artística y santuario mariano situada a 40 kilómetros de Castilblanco. El tramo final de este río está embalsado por García Sola.

     A unos 7 u 8 kilómetros, río arriba de sus desembocadura, se encuentra el embalse de la C.N.V., actualmente desmantelada, donde se ha formado un rico ecosistema fluvial con árboles de ribera (álamos, chopos) y de galería (alisos) y plantas palustres (nenúfares, eneas, carrizos...) que albergan una gran variedad faunística.

     Este paraje se ha declarado recientemente Corredor Ecológico y de Biodiversidad por parte de la Agencia de Medio Ambiente y los municipios afectados (Castilblanco, alía y Valdecaballeros) en colaboración con
ADENEX.

     Volviendo a sus desembocadura en el Guadiana, se forma la llamada "Isla o Cerro de la Barca", donde se encuentra un interesante asentamiento prerromano (S. VIII a d. C).

     El Río, como se conoce en Castilblanco al Guadalupejo, presenta un caudal escaso y un régimen irregular, con crecidas en época de lluvias y estiajes en verano, característicos de los ríos mediterráneos.

     Los arroyos que discurren en el término formando valles entre las rañas, son el de Santiago, Arroyo Grande, Canalijas con el de Valdemilano, Navalciruelo y Valdesancho.

     Son interesantísimas desde el punto de vista medioambiental y paisajístico las lagunas que encontramos en el término de Castilblanco que se hallan en el pie de monte de la Sierra de la Mimbrera y en las rañas. Las más importantes son la del Piruétano, del Junco y Zeguezuelo, así como abundantes fuentes y manantiales, destacando la Fuente del Jarillo.

CLIMA Y VEGETACIÓN
     El clima es mediterráneo interior, destacando un invierno frío (heladas en enero) y un verano caluroso. La primavera y el otoño son las dos estaciones de transición con temperaturas templadas y muy agradables.

     El régimen de lluvias se produce en otoño, finales de invierno y en primavera (abril-mayo).

      La vegetación natural se compone principalmente de árboles como la encina y, en menor medida, el alcornoque que forman las dehesas. En las zonas más húmedas (umbrías) encontramos otro tipo de árboles como el castaño y el quejigo. En las rañas son frecuentes los pinos.

     Es muy abundante el matorral mediterráneo o maquis formado por retamas, aulagas, juagarzos, brezos, madroños, etc. Y plantas aromáticas: el tomillo (llamado "ramo ranchero" en Castilblanco), romero, lavanda, orégano y almoradux, estas dos últimas usadas como condimento.

ATRACTIVOS TURÍSTICOS

     Los principales atractivos son ambientales, paisajísticos y etnográficos.

     El embalse de Puerto Peña o García Sola abarca el término en varios kilómetros, así como el embalse de la C.N.V. situados a 3 y 5 kilómetros del núcleo respectivamente, habiendo acceso por carretera a ambos.

     Estos embalses, en especial García Sola, son ricos en pesca. Si bien en otras épocas abundaban el barbo, la boga y la pardilla, en la actualidad el atractivo lo llevan el black-bass, el lucio y la carpa, obteniéndose buenas capturas. También pueden realizarse actividades náuticas de remo y fuera borda.

     Otra actividad importante es la caza, principalmente mayor. Existen varios cotos privados que organizan monterías, recechos y aguardos nocturnos al jabalí, así como tiradas al zorzal y media veda. Las especies cinegéticas que se pueden capturar en nuestro término son el ciervo, corzo y jabalí en caza mayor, y perdiz, liebre, conejo, tórtola, paloma y, sobre todo zorzal en caza menor.

     Asimismo viven especies protegidas de gran valor ecológico: águila real e imperial; cigüeña negra y cigüeña blanca; buitre negro y leonado; buho real y mamíferos como el tejón, meloncillo, gato montés, nutrias, etc.


EL PUEBLO
     El núcleo urbano de Castilblanco, situado en una raña, presenta un aspecto abigarrado de casas bajas apiñadas de tipo serrano construidas de adobe, ladrillo de barro secado al sol. Este material tradicional, ya en desuso, constituye un perfecto aislante para los calores del verano y los fríos del invierno en las casas de más antigua construcción. El Picocerro, el Perchel, los barrios más antiguos, se apiñan con sus pequeñas casas y sus calles estrechas y sinuosas, sin orden urbanístico y con un fuerte sabor popular. En sus rincones se toma el fresco en las calurosas noches de verano y se habla..., hasta que el relente de la noche empuja, poco a poco, a los contertulios que, con sus sillas en la mano, vuelven a casa.

     En estos barrios es donde se encuentran las construcciones más genuinas: bajas, algunas puertas de arcos, parras en las fachadas, ventanas mínimas (que no se escape la intimidad), anchos pasillos empedrados, baldosas. Frescor...

     En un espolón al oeste de la raña en que se asienta la población, el viajero llega a la iglesia parroquial de San Cristóbal Mártir. El lugar se denomina El Castillo. La iglesia se edificó sobre muros de una antigua fortaleza, quedando vestigios de ellos en la parte del ábside del altar mayor.

      La iglesia consta de tres naves. La central remata en el altar mayor y las laterales en pequeñas capillas, una de ellas dedicada al Cristo de la Luz.
En la parte trasera se encuentra el coro y la pila bautismal de granito, sobre su puerta se puede ver una viga policromada. Desde el coro se accede a una torre de planta cuadrangular. El campanario tiene cuatro ventanas de arco; en dos de ellas, las situadas hacia el pueblo, están las campanas. Desde ese lugar se puede ver una hermosa panorámica. La puerta principal de la iglesia está protegida por una arcada, recientemente recuperada.

     Si bajamos al llano encontramos la ermita de San Matías, lugar de gran encanto y cariño para la gente de Castilblanco. En este lugar, durante el inicio del verano, aún podemos contemplar a algunas personas en la era, trillando, aventando, limpiando el grano de la paja. Los mulos y burros tiran de los trillos con paso cansino, dando vueltas y vueltas a la parva, mientras suena el chasquido del látigo o el canturreo del hombre. A la sombra del chumbano, donde se sestea, el agua se mantiene fresca. Volviendo al Picorreo podemos admirar la Casa Museo Etnográfico, inaugurada en el verano del 2.000. este museo está instalado en una de las casas más típicas del pueblo. Las piezas que lo componen han sido donadas en préstamo por los vecinos de Castilblanco, habiéndose cuidado todos los detalles.


RUTAS Y CAMINOS
     Hay varios caminos que nos conducen a lugares de ensueño, rodeado de olivos y pinares.

     El Cordel de la Merinas, los Caminos de Talavera, La Zamarra y Bañuelos recorren las rañas hasta la sierra. El de la Zamarra nos lleva a las lagunas de El Junco y Zeguezuelo.

      La del Junco es una laguna grande con un majano enmarañado de juncos, cañas y eneas en el centro. La del Zeguezuelo es pequeña, llena de plantas acuáticas y rodeada de viñas y pinos. Ambas lagunas tienen poca profundidad. La del Junco mantiene agua en el centro durante el verano, que, sirve de cobijo a aves acuáticas.
En los pinares se pueden recolectar níscalos en otoño y espárragos en las zonas de monte durante la primavera.

     El Camino de Talavera se une con el Cordel de las Merinas que recorre el término por la raña del Cordel y por el Valle de Santiago, lugar donde se encuentran las ruinas de una antigua ermita dedicada a Santiago, llegando a la Isla en la desembocadura del Guadalupejo con Guadiana. Des estos caminos principales parten senderos y veredas que nos invitan a perdernos por ellos y disfrutar de paisajes y lugares sin parangón.


FESTIVIDADES
     LAS CANDELAS
.- 2 de febrero. "Si la Candelaria implora, el invierno está fora; si no implora, ni dentro ni fora". Dedicada a la Candelaria. La organiza una cofradía de chicas solteras que eligen a la mayordoma y a la madrina. Su fundación data de mediados del siglo XIX. En esta fiesta se rifa la tradicional rosca de candelilla.

     LOS CARNAVALES.- En Castilblanco se mantuvieron a pesar de las prohibiciones. Son fiestas de gran sabor popular. Todos los días del Carnaval aparece la "Vaquilla", personaje carnavalesco que corre a todos, hombres y mujeres, niños y niñas, haciendo pasar miedos y risas.

     Las murgas y estudiantinas recorren las calles y plazuelas del pueblo provocando las risas con sus ocurrencias. El Carnaval finaliza con el "Entierro de la Sardina", fiesta bufa que se celebra el Miércoles de Ceniza.

     LOS RANCHOS.- Romería en honor a San Matías. Se celebra en los alrededores de la ermita que se alfombra con "ramos rancheros" (Tomillo). Tradicionalmente se celebraba el primer domingo de mayo con el lunes y el martes si el tiempo era seco o el segundo si el tiempo venía bien de lluvias. En la actualidad, debido a la emigración, se celebra coincidiendo con el puente del primero de mayo, para que todos, los que estamos en el pueblo y los que se marcharon, podamos disfrutar de esta maravillosa fiesta. Son tres días de bullicio, de armonía y amistad. Los castiblanqueños montan casetas, donde se come, se bebe, se saluda, se habla , se invita; en fin, se vive.

     Por la tarde del domingo de Ranchos se celebra la procesión del Santo y las "redomas", subasta de dulces típicos ofrecidos al Santo por personas que han realizado "mandas" o promesas.

EL CORPUS.- La calles se adornan con madroñas y retamas. Se confeccionan altares donde descansa la Custodia durante la procesión; de los balcones cuelgan las mejores colchas y mantones por donde pasa la Custodia bajo palio.

Esta festividad tiene una cofradía: la Sacramental, fundada a finales del siglo XVI.

Por la tarde se celebra el convite del Mayordomo. En la puerta de su casa se enciende el cesto de mimbre que todos saltan.

SAN CRISTÓBAL.- Patrono de Castilblanco. Se celebra el primer lunes de agosto. Con esta festividad coinciden las fiestas de verano. El lunes se celebra la festividad del Santo con bendición de vehículos. Son tradicionales los panetes y los ramos de albahaca. Durante estas fiesta hay encierro de vaquillas y toros.

EL CRISTO.- Son las ferias de siempre, final del verano y de las labores agrícolas, para empezar otro año. Durante los día 14, 15 y 16 de septiembre, la plaza se llenaba de "puestos": dorados, turrones, calzados y aperos de labranza (albardas, hoces, serones, aguaderas, jáquimas, arados, sogas..., de todo).

     En el llano de San Matías, junto a la ermita, los ganados eran los protagonistas: ovejas, vacas, cabras, caballerías, cerdos.., el Rodeo de Castilblanco. Compradores y vendedores procedentes de toda la comarca y de pueblos de las provincias de Cáceres, Ciudad Real, Toledo y Córdoba acudían a Castilblanco. Durante el Rodeo se ajustaban los arriendos de pastos y labor. Era un trajín de subir y bajar desde San Matías al pueblo.

     A finales de la década de los cincuenta y durante los sesenta, el Rodeo empieza a declinar: el transporte, y, sobre todo la glosopeda (fiebre aftosa) acabaron con este encuentro anual de ganados.

     En los últimos años, durante el sábado coincidente con la Feria del Cristo, se celebra una exposición de ganados de los ganaderos de la localidad, actividad que va experimentando un fuerte auge por el arráigo del Rodeo en Castilblanco, llenándose San Matías de gentes del pueblo y de los alrededores, con puestos de artículos agropecuarios y realizándose compras y ventas de ganado.

     El resto de festividades, Semana Santa, Los Santos, Navidad se celebran con gran afluencia de naturales e invitados.


GASTRONOMIA

      Castilblanco comparte con la comarca los platos típicos de caldereta de cordero y cabrito, escarapuche de carne y peces, ajoblanco, migas y las excelentes chacinas de matanza (jamón, lomo, chorizo, morcillas, "charangas", patateros, etc.); son típicas las sopas de cachuela y el "jilimoje".

     La repostería es exquisita y variada. Gozan de fama la candelilla, los "rabos de calabacín", las hojuelas, mantecados de cajón, "dormíos", canelones, etc.

     Mención especial merecen el aceite de oliva virgen, el queso de Castilblanco y la miel.

     El aceite es la principal fuente de ingresos del pueblo. Es de gran calidad, elaborándose a partir de la variedades de aceituna manzanilla y alcornozuelo. Se produce durante toda la campaña en la almazara de la Cooperativa Olivarera de San Cristóbal Mártir donde se puede adquirir.

     Existe la denominación de queso de Castilblanco para el elaborado en el pueblo y en la comarca de la Siberia. Se elabora con leche cruda de cabra o de oveja desde otoño a primavera. Es un queso graso y extragraso, de forma
cilíndrica con un peso por pieza de un kilogramo. La corteza es blanca para el fresco y ligeramente amarilla para el curado, no presentando dibujos. El sabor es graso al paladar. Son de gran calidad los curados en aceite virgen de oliva que le dan ese sabor y aromas peculiares. Existen en Castilblanco dos queserías artesanas.

     La miel es un producto natural de gran valor nutritivo. Debido a la variada floración (romero, jara, tomillo, brezo, etc.) que tiene lugar en Castilblanco, se obtiene una miel de altísima calidad. Esta es la basa de la mejor repostería de nuestro pueblo: candelilla, "rabos de calabacín" exquisita resulta su combinación con el queso fresco : "Miel con queso sabe a beso".




© Senderos de Extremadura, 1999.
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