senderos de extremadura

RUTA DE LOS MOLINOS



ADISMONTA


Visitamos en esta ocasión las sierras que se encuentran en el centro de Extremadura y forman el conjunto de montañas de media y baja altitud que estiran de este a oeste.

Al sur de la penillanura que se extiende de Cáceres a Trujillo aparece otro núcleo montañoso a partir del cual se suceden un rosario de vaguadas y cresterías que parten en dirección suroeste, que se integran en el conjunto de las sierras de Montánchez, prolongación hacia el oeste de los Montes de Toledo.

Todas estas montañas de altitud modesta presentan dos vertientes: una suave y de gran extensión orientada hacia el norte y otra, la vertiente sur, con mayor desnivel y de terreno accidentado. Recogen en sus senderos puertos y abrigos una densa historia que va desde los antiguos pobladores de la Península hasta nuestra mas reciente historia de arrieros que trasladaban mercancías por estas tierras, como frutas, embutidos quesos... y una tradicción cultural que se fue fraguando alrededor de un fuego al abrigo de la sierra o en los paradores y posadas dónde más que horas de sueños se compartían las vivencias de cada uno de estos hombres que consolidaban las bases comerciales que ahora conocemos.

A medida que se toma altura por las laderas serranas, la vegetación se hace más densa y los alcornoques y encinas cubren amplias zonas de la sierra.

En el fondo de los valles, en las cabeceras de los ríos y en los arroyos de montaña, las riberas se mantienen en un buen estado siendo lugares apropiados para los frutales. En ellos se desarrolla una variada fauna de peces autóctonos, invertebrados, nutrias y aves. Por toda la sierra hay restos de pobladores que desde hace siglos decidieron que era un lugar propicio para morar, incluso en el Paleolítico Los romanos dejaron también sus huellas y algunas de sus fortificaciones fueron aprovechadas por los visigodos, primero y por los musulmanes después para elevar sus propias edificaciones y sus lugares de culto. Un buen ejemplo se encuentra en término municipal de Alcuéscar, la basílica visigoda de Santa Lucía, declarada Bien de Interés Cultural.

 

Sendero de La Garganta de los Molinos

Descripción: Entre las agrestes cumbres graníticas de la Sierra de Montánchez, más central de Extremadura, se precipitan arroyos torrenciales que en su día dieron vida a unos de los conjuntos de molinos de agua más interesantes del país. En los términos municipales de Alcuéscar, Arroyornolinos y Montánchez se asienta La Garganta de Los Molinos donde se encuentran restos de más de treinta molinos, cuya contemplación nos permite admirar la armónica conjunción de la obra de las personas con la naturaleza y la forma en que el ingenio de aquellas permitió, durante siglos el aprovechamiento racional de uno de los recursos más preciados: El Agua.

 

La antigüedad de los molinos fluctúa entre la época romana, de la que datan los fundamentos de los más antiguos, hasta el siglo XIX, cuando fueron construidos los más modernos, y que han funcionado hasta los años sesenta. Estos molinos son de tipología de sierra, siendo la mayoría de ellos de mampostería, aunque algunos de ellos están construidos con sillares perfectos. Su función era la de convertir todo tipo de cereal en harina.

 

En la actualidad, el Arroyo de los molinos ofrece, además, unas impresionantes vistas, cambiantes a lo largo del año en función del estado de la vegetación predominante (escobas blancas, cantuesos, robles, Helechos sauces, etc.) Los cultivos, especialmente los bancales de olivo y los huertos con frutales y otros árboles como el almez o el laurel junto a los molinos proporcionan gran variedad al conjunto, lo cual se deja notar en la multitud de pajarillos que se ven y escuchan a cada paso: jilgueros, carboneros y herrerillos, petirrojos currucas, colirrojos tizones, escribanos..., sobrevolar la zona; al atardecer el búho real deja oír su llamada.

 

 

INTERPRETACIÓN DE UN MOLINO

Charca para el abastecimiento del agua que venía del arroyo por la acequia. Por un canal elevado se lleva el agua hasta el Pozo por donde se precipita. El agua ponía en movimiento la piedra de moler superior o corredera que gira sobre la inferior que esta fija, gracias a una rueda con palas y un eje vertical que transmiten la fuerza del agua a la piedra. El trigo cae de la tolva sobre el hueco central de la piedra corredera. La harina resultante de la rnolienda sale por un lateral.

                                  

El agua una vez cumplida su misión, vertía de nuevo en otra acequia, que la transporta hasta la charca del molino siguiente, de manera que era reutilizada.

VISITA DE INTERES: LA PIEDRA DEL DEDO MEÑIQUE

Guijarro de cerca de cuarenta toneladas (recientemente certificado ante notario) que permite con una leve presión el movimiento oscilatorio de la misma. Es sin duda por lo insólito y por la belleza del paraje en donde se encuentra uno de los mayores atractivos para el visitante. En las inmediaciones de esta piedra, podemos encontrar otras tales como:

- Peña Amarilla
- Peña Aguilera
- Piedra de los Aviones

                                      

Es el principal atractivo de esta ruta el agua, por ello desatacamos las distintas fuentes que en manantiales nos ofrecen la posibilidad de beber agua fresca para seguir nuestro camino.

Destacamos la de Fuente Alba (fontalba) ya que da nombre a esta zona, su agua limpia y fresca forma un arroyo que no se seca ni con la dureza del verano en estas tierras.

 

ARROYOMOLINOS

Su vida ha estado desde la antigüedad en más de quince piedras que se movían sin cesar en la llamada Garganta de los Molinos, algunas de tiempos romanos. Estos molinos, integrados plenamente en el paisaje, suponen una atractiva ruta de senderimos a lo largo del arroyo del mismo nombre, acompañado de indudables valores patrimoniales, ambientales y paisajísticos, que el visitante no debe obviar en los recorridos a pié que ofrece la Sierra de Montánchez.

                                

Arroyomolinos, en estos parajes, vivió en 1811 la derrota de las tropas napoleónicas del general Girard por el general inglés Hill.

Su iglesia parroquial está dedicada a Nuestra Señora de la Consolación. en la que reluce una hermosa portada plateresca. Corno curiosidad, en esta iglesia esta La Virgen de la Leche, de la que se dice que cuando amamanta al niño tocan sus instrumentos dos querubines.

También contamos en esta población con la Ermita de San Sebastián, de estilo renacentista (siglo XVI). Merece la pena destacar un recinto fortificado de la Edad del Bronce denominado "Morra de Pajar"; que aunque se encuentra aun sin excavar, aparecen algunos restos en la superficie.

En cuanto a festejos populares, vecinos y visitantes disfrutan de los que son ofrecidos a sus patronos: El 15 de Agosto en honor de Nuestra Señora de La Consolación, y el Domingo siguiente al 20 de Enero en honor a San Sebastián.

MONTÁNCHEZ

La sierra de Montánchez está coronada por el Monte Viejo (Montancil) a 998 metros de altitud, y de ahí sospechamos viene el nombre de la población, que se asienta en un collado a dos vertientes (Tajo y Guadiana) y defendida por un Castillo al Poniente, en la cola 713.

La serranía está rodeada de viñas, olivares, zahurdas y zahurdones, lo que nos clarifica sus industrias básicas: buen vino, aceite y principalmente el curado de jamones cuyos resultados son espectaculares. Es tierra de sabores, olores y placeres naturales en un entorno cuya belleza alimenta su atractivo.

La historia montanchega se remonta a orígenes ignotos, hay restos de todas las épocas siendo en la Edad del Bronce cuando se empieza a definir la población dispersa en las majadas que ubicaban cerca de fuentes inagotables. Los zahurdones con su construcción en falsa cúpula son viviendas cuya tradición viene de los grandes túmulos megalíticos y se han seguido construyendo hasta los tiempos recientes de nuestros abuelos. En uno de ellos, que hay en una nava muy cerca del Montancíl se pueden ver grabados unos signos silábicos ibérico-tartésicos bajo la toza de una hornacina interior.

El trazado urbano de la localidad se ve obligado a salvar las diferencias de altura que impone la irregularidad del terreno: de ahí las considerables pendientes y los frecuentes quiebros de sus calles.

El término municipal de Montánchez carece de continuidad espacial en toda su extensión, pues al sur del de la vecina población de Alcuéscar aparece una franja de terreno perteneciente a aquel municipio; y es precisamente en el límite de esta franja donde se encuentra el Balneario de Fuentes del Trampal, con aguas de importante calidad y poder curativo.

ALCUESCAR

Esta población, conformada corno la de mayor población de la Comarca, se encuentra situada en una acusada ladera en la conjunción de las Sierras de Montánchez y San Pedro.

Uno de sus principales atractivos es de carácter patrimonial, pues posee la Basílica Visigoda de "Santa Lucia del Trampal'', obra arquitectónica del siglo VII y remodelada posteriormente en estilo gótico, en el siglo XV. Esta ermita es la más sureña de cuantas se conservan en pie en la península, y representa un testigo necesario a tener en cuenta a la hora de valorar la presencia visigoda en estas tierras.

También podemos contemplar en este municipio la Iglesia Parroquial de La Asunción, de estilo gótico-renacentista (Siglo XVI-XVII).

Desde el punto de vista gastronómico, además de destacar sus vinos, también cabe hacer mención especial a la producción de higos, situándose este municipio en el tercer productor de la región (con 300.000 kgr anuales aproximadamente), después de Almoharín y Arroyomolinos (éste último en primer lugar).




© Senderos de Extremadura, 1999.
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