senderos de extremadura

Paz y Tranquilidad: Esplendor del Espiritu en

ALDEACENTENERA

Fabián Ramírez Oliveros


      Sobre la penillanura trujillana con las nieves constantes y los picos salientes sobre el cielo limpio o nuboso, de la sierra de Gredos y con las fuerza escarpada, los brillantes nacimientos del día y el verdor de las montañas de las Villuercas como profundidad en el campo; en un aire limpio y suave, rodeada de dehesas, olivares y encinares se encuentra Aldeacentenera, un pueblo que no por pequeño deja de ofrecer al visitante deliciosas oportunidades de paz, tranquilidad, asombro y felicidad del espíritu en su bien cimentada propuesta de turismo rural.

                               

      A partir de la Constitución de 1.812 se erigió en Ayuntamiento Independiente, la leyenda dice que el pueblo se encontraba en el Ejido de Zentenera cuando una plaga de hormigas se comían a los niños obligando a los pobladores a trasladar el pueblo a su actual ubicación. Se puede llegar a Aldeacentenera por la Nacional V, Autovía E-90 Madrid - Lisboa, tomando el desvío del cruce del Km. 240 A la entrada nos encontramos con las piscinas municipales en un hermoso paraje verdes con sombras de árboles y arbustos, plantados sobre un prado fresco y refrescante que invita a la conversación, al descanso y a compartir con familiares y amigos.
Dos vasos, uno infantil y otro para adultos, cada uno con su depuradora y el agua climatizada por energía solar, permiten su uso de junio a septiembre por propios y visitantes quienes logran gracias al uso de energía renovable y ecológica, tener una temporada de baño mucho más larga; el Bar Restaurante ofrece espacio, buena atención y comidas de la tierra que hacen las delicias de niños y mayores. Al lado está el Polideportivo con cancha de tenis, futbol-sala y el campo de futbol y atletismo; a continuación se está construyendo un albergue para 56 habitantes, cómodas habitaciones, sala de estar con juegos recreativos, bar, restaurante y moderna cocina para el bienestar, el buen comer y el solaz de quienes nos visiten.

     Continuando por la misma carretera, al otro lado del pueblo se encuentra el Albergue Salvador Allende, en el que un amplio espacio de más de 400 m2, permite el estar y compartir de quienes ocupen las cinco casas que lo componen; cada una con cuatro habitaciones, cuarto de baño y sala de estar con chimenea.

 

     En materia de alojamiento la oferta aldeana es muy amplia, ya que, además de los albergues contamos con una casa rural resultado del cuidado y rehabilitación de la que fue a principios del siglo XX, la casa del maestro, utilizando materiales nobles y manteniendo la arquitectura tradicional. En el complejo naturístico de El Ejido, para el descanso y el estar de nuestros visitantes, encontrarán el poblado celta, reproducción del castro encontrado en el yacimiento de La Coraja, siete casas construidas con las técnicas de la época - siglo V a.C.- el techo de jara perfuma el ambiente en su interior; 10 chozos de pastores con todas los comodidades modernos, también albergan a quien quiera conocernos.

     Este complejo naturístico es uno de los sitios de interés para quienes deseen posar unos días agradables en Aldeacentenera, ya que, además de la hermosa reconstrucción del castro celta y los chozos de horma, tiene la reconstrucción museística de una parcelo de pastor con su chozo paro las caballerías, las aves de corral y el de habitación de la familia, ambientado con todos los elementos que en la época se utilizaban; cuenta con un edificio en diseño de arquitectura popular y construido con materiales de la tierra como recepción, una cocina amplia donde preparar los platos de gastronomía popular de la zona y atender las necesidades de 70 comensales en un amplio comedor lleno de luz, una hermosa chimenea y una decoración exquisita en cerámica, hierro y vidrio.

     También dentro del complejo naturístico de El Ejido tenemos una pista de aterrizaje y despegue de aviones ultraligeros. Para esta aviación deportiva contamos con dos aviones tipo tres ejes, una Ramsaivalle XL y una Bolero pendular Tricke. Quienes deseen vivir directamente la sensación de libertad, tienen la oportunidad de hacerlo en Aldeacentenera, al tiempo que tendrán una mirada de pájaro del pueblo, sus instalaciones, la dehesa, los encinares, el río y sus arroyos, los yacimientos del castro celta del siglo V a. C. del complejo naturístico de El Ejido y de todos los sitios de interés, en una profunda sensación de tranquilidad y descanso que la hermosura del paisaje nos provoca. Pero si lo tuyo es caminar o montar a caballo tenemos las rutas señalizadas para que puedas hacer senderismo a los molinos en ambas márgenes del río Almonte, a la dehesa, los encinares, el yacimiento del castro celta en La Coraja, y a todas las rutas que te ofrecemos a pie o en Minuto, Triana, Calcetines, Bimbo, Tora, Many o Duque, los caballos que en nuestras modernas cuadras encontrareis o, simplemente dar un paseo en burro por la dehesa del complejo naturístico de El Ejido.

                              

     Si queréis podéis iniciaros en el deporte de la equitación en nuestro picadero o participar de la maravillosa aventura que es la trashumancia, llevando una manada de vacas, con las que convivirás durante nueve días aventureros, recorriendo más de 300 kilómetros de Aldeacentenera a Navarredonda.

     ¿Sólo quieres un chapuzón en un ambiente natural?
Están las refrescantes aguas del río Almonte que atraviesa el término municipal a 6 kilómetros del casco urbano.

      




© Senderos de Extremadura, 1999.
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